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jueves, 23 de febrero de 2012

Biografías de Escritores Venezolanos


JOSÉ LUIS RAMOS

Caracas, 1790
Maiquetía, 05 de julio de 1849


Humanista, filólogo, crítico literario y periodista. Asimismo se desempeñó como educador y funcionario público. Aunque hay controversias con relación a la fecha de su nacimiento, los historiadores coinciden en afirmar que fue condiscípulo de Simón Bolívar, los Montilla, y los Ayala; probablemente en la escuela de primeras letras de Simón Rodríguez. Cursó estudios en la Real y Pontificia Universidad de Caracas, donde tuvo a Andrés Bello como condiscípulo. Entre febrero de 1805 y mayo de 1810 desempeñó el empleo de oficial primero de la Gobernación de Guayana, al frente de la cual estaba Felipe Inciarte. Desde mayo hasta septiembre de 1810 fue secretario de la Intendencia de Guayana. En junio de 1811, en Caracas, recibió el nombramiento de oficial en la Secretaría del Congreso, y para 1812 era vicesecretario del mismo cuerpo legislativo; cargo que desempeñó hasta agosto del mismo año, cuando Domingo de Monteverde entró en Caracas. Desde el 7 de agosto de 1813 hasta junio de 1814, Ramos ejerció como oficial primero de la Secretaría de Hacienda y Relaciones Exteriores.
Perdida la Segunda República, emigró a Saint Thomas, donde permaneció hasta el 14 de agosto de 1819, cuando regresó a la ciudad de Angostura. Allí cumplió las funciones siguientes: secretario privado de Francisco Antonio Zea (15/08 al 04/09 de 1819); secretario del Consejo de Administración de la Guerra (26/08 al 05/10 de 1819); oficial primero de la Secretaría del Interior y de Guerra (14/09 al diciembre de 1819); redactor del Correo del Orinoco (octubre 1820 a octubre 1821); secretario de la vicepresidencia de Venezuela (enero 1820 a 1822). En noviembre de 1821 se hallaba en Caracas, donde actuó como redactor de la Gaceta de Caracas y luego de la Iris de Venezuela, hasta octubre de 1822. Desde este año hasta 1825, fue secretario de la Intendencia de Venezuela. Tesorero-administrador de la aduana de Coro en 1827 y secretario de la Dirección del Tabaco, desde agosto de este año hasta agosto de 1831, cuando el jefe superior de Venezuela lo nombró oficial mayor de la Secretaría de Hacienda y Relaciones Exteriores. Al retirarse de la Renta del Tabaco escribió una Memoria acerca del ramo. Paralelamente con el ejercicio de sus funciones administrativas actuó como examinador en colegios, juez de imprenta, censor de teatro y crítico literario.
El 17 de julio de 1833, la Sociedad de la Concordia le nombró, en unión de José María Pelgrón, comisionado para formar los elementos de gramática castellana, aritmética, cosmografía y el reglamento interior para el gobierno de la escuela. El 1 de marzo de 1840, fue nombrado como uno de los examinadores de los candidatos a las cátedras de Literatura y de Gramática Castellana de la Universidad Central de Venezuela. Ejerció el cargo de oficial mayor de Hacienda y Relaciones Exteriores, hasta el 14 de septiembre de 1841 cuando presentó su renuncia. Durante estos 10 años, Ramos desempeñó, con carácter interino, las carteras de Hacienda y Relaciones Exteriores, Interior y Justicia, y Guerra y Marina, y entre 1839 y 1850 edita la revista literaria La Guirnalda. Se le considera como el fundador del periodismo literario en Venezuela. Los últimos años de su vida los pasó en una estancia que poseía cerca de Maiquetía, donde falleció. Sus restos yacen en el Panteón Nacional desde el 16 de agosto de 1889.

JOSÉ ANTONIO MAITÍN

Puerto Cabello, Carabobo, 21 de octubre de 1804
Choroní, Aragua, 04 de agosto 1874


Poeta y dramaturgo venezolano de mediados del siglo XIX, cuya obra contribuyó a la difusión del romanticismo en nuestro país. Fueron sus padres José Ignacio Maitín y Ana María San Juan. En 1812, ante la pérdida de la Primera República intenta huir junto con sus familiares a Curazao, pero todos son apresados en alta mar y conducidos a Coro; logrando posteriormente viajar a La Habana, donde se residenciaron. En Cuba, José Antonio Maitín conoce a José Fernández Madrid (dirigente civil del movimiento independentista de Nueva Granada que estaba confinado en Cuba), quien lo introduce en los círculos intelectuales de la isla. También en este país traba amistad con José María de Heredia, con Domingo Del Monte y con el joven Santos Michelena, recién llegado a Cuba en 1819, y quien será decisivo en la vida de Maitín.
En 1824 regresa a Venezuela, encontrando que la guerra ha destruido su pueblo natal. Por dos años viaja a Inglaterra como adjunto al cónsul general de la Gran Colombia, Santos Michelena. En la capital inglesa conoce por este tiempo a Andrés Bello. En 1834, regresa a Venezuela y se establece en Choroní, donde sus padres tenían una hacienda. En 1835, viaja a Caracas para encontrarse con Michelena, conociendo en esta visita al presidente José María Vargas y a José María de Rojas. Durante este tiempo publica una comedia en 2 actos, escrita en verso, La prometida; lo que marca el inicio de su actividad como literato. En 1838, presenta otra comedia Don Luis o El Inconstante. En la década que va de 1840 a 1850 se ubican sus producciones literarias. En 1841, al recibir un libro de poesías de José Zorrillas enviado por su amigo José María de Rojas, conoce el romanticismo español. Maitín quien hasta ese momento se había caracterizado por ser un poeta neoclásico, escribe un poema dedicado a Zorrilla y se lo remite a Rojas, quien lo publica en El Liberal el 18 de enero de 1842; lo que contribuyó a extender su fama por todo el país. En marzo de 1842, por petición del vicepresidente de la República, Santos Michelena, regresa a Caracas, donde ocuparía un cargo público que finalmente rechaza. En este período escribió Un adiós a Caracas y Homenaje a Bolívar. En enero de 1848, es herido mortalmente Santos Michelena durante el asalto al Congreso perpetrado por José Tadeo Monagas. Acongojado ante la muerte de Michelena, escribe Maitín un poema sobre el trágico suceso. En 1851, José María de Rojas (hijo) edita un volumen de las poesías de Maitín. El 11 de julio de ese mismo, al morir su esposa escribe una dramática elegía que titula Canto Fúnebre y se retira a su hacienda, "El Parnaso" de Choroní. En 1855, nuevamente perseguido por la tragedia vio morir víctimas del cólera a su hermano Federico, así como a poetas y amigos como José María de Rojas (padre) y Teófilo Rojas. Ese mismo año, al enterarse de la muerte de José María Vargas, escribe su mejor composición después del Canto Fúnebre. En 1874, muere en su hacienda de Choroní, lugar donde se había residenciado de manera definitiva.

FERMÍN TORO

El Valle, Distrito Capital, 14 de julio de 1806
Caracas, 23 de diciembre 1865


Político, diplomático, literato y educador venezolano. Fueron sus padres Antonio Rodríguez de Toro y Barba y Mercedes Blanco, hacendados de origen canario. Sus primeros conocimientos escolares los recibió del presbítero Benito Chacín. A los 10 años de edad, se traslada con su familia a Caracas a causa de la lucha emancipadora e inicia su formación autodidacta en la residencia de su pariente, el marqués del Toro. A los 22 años entró a trabajar como funcionario del Departamento de Hacienda, donde desempeñó cargos aduanales en La Guaira y la isla de Margarita, regresando a Caracas en 1831. Un año después se incorporó como diputado al Congreso Nacional, pronunciando un discurso en memoria del Libertador, en el que planteaba el traslado de sus restos al país. Sus primeros escritos aparecieron en 1837 en el periódico El Liberal, con su nombre o con los seudónimos de Emiro Kastos o de Jocosías. Posteriormente, escribió en El Correo de Caracas. En términos generales, los temas de sus escritos fueron literarios, políticos y didácticos, tales como Europa y América, Cuestión de imprenta y Los estudios filosóficos en Venezuela.
En 1839 fue nombrado secretario de Alejo Fortique en la misión diplomática que el gobierno le confió a éste en la corte inglesa. Fermín Toro permaneció hasta 1841 en Londres, donde perfeccionó sus conocimientos políticos y sociológicos, sin dejar a un lado su producción literaria. Una vez en Caracas, ocupó el cargo oficial mayor del Ministerio de Hacienda, donde ejercitó sus conocimientos de economía y elaboró entre 1842 y 1844, su obra Reflexiones sobre la Ley del 10 de abril de 1834, publicada en 1845. Durante este período se dedicó a la docencia y a colaborar con artículos literarios en los periódicos de la época, a la vez que se incorporó al grupo que dirigía El Liceo Venezolano, importante institución científico-literaria. En 1842 publicó por entregas la novela Los Mártires, considerada como la primera novela producida en el país; además de la misma escribió La viuda de Corintio y La Sibila de los Andes. Este mismo año presidió la comisión encargada de preparar en Caracas las honras fúnebres al Libertador, con motivo del traslado de sus restos desde Colombia, convirtiéndose además en el cronista que narró el acontecimiento al escribir la Descripción de los honores fúnebres consagrados a los restos del Libertador Simón Bolívar.
En 1844 fue a Nueva Granada como Ministro Plenipotenciario, con la finalidad de negociar un acuerdo sobre sus problemas limítrofes. El 01 de abril de 1846 Fermín fue ratificado como Ministro Plenipotenciario para efectuar en Madrid canje de ratificaciones relacionadas con el acuerdo de paz del 30 de marzo de 1845 entre España y Venezuela. Posteriormente, Fermín Toro viajó a España y llevó a cabo su cometido el 22 de junio de 1846, después de haber sido recibido el día 19 por la reina Isabel II. En abril de 1847 regresó al país, siendo nombrado de inmediato ministro de Hacienda por el presidente José Tadeo Monagas debido a la renuncia de José Félix Blanco. Al año siguiente se incorporó a las Cámaras Legislativas como diputado por Caracas, pero ante el asalto al Congreso del 24 de enero de 1848, renuncia a su cargo.
En tal sentido, son célebres sus palabras dirigidas a quienes le solicitaron de parte del presidente Monagas (autor del asalto) volver al Congreso: «... Díganle ustedes al general Monagas que mi cadáver lo llevaran, pero que Fermín Toro no se prostituye...» A partir de este momento se retiró de toda actividad política, residenciándose en los Valles de Aragua, donde se dedicó a labores agrícolas y ganaderas, así como a profundizar sus conocimientos de botánica.
Años más tarde, participó en la Revolución de Marzo de 1858 encabezada por Julián Castro que derrocó a José Tadeo Monagas. Durante el gobierno de Castro, Fermín Toro fue ministro de Hacienda y luego de Relaciones Exteriores. En este último cargo le tocó resolver el conflicto diplomático surgido en torno al cumplimiento del Protocolo Urrutia, el cual se comprometía a garantizar la integridad de las legaciones de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Brasil, los Países Bajos y España. A mediados de 1858 fue miembro de la convención Nacional de Valencia, la cual presidió y donde pronunció uno de sus más conocidos discursos sobre la forma de gobierno centro-federalista. Mientras se desarrollaba la Guerra Federal en 1860, fue enviado en misión diplomática a España, Francia e Inglaterra, con la finalidad de explicar la muerte y confiscación de bienes ciudadanos de estos países como consecuencia del conflicto bélico que estaba viviendo en territorio venezolano. En 1862, regresó y se retiró de manera definitiva de la escena política. Durante esta última parte de su vida, se dedicó a realizar investigaciones botánicas, cuyos manuscritos fueron recogidos y analizados por Adolfo Ernst en 1872, y a estudios sobre lenguas indígenas. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 23 de abril de 1876.



JUAN VICENTE GONZÁLEZ

Caracas, 28 de mayo de 1810
Caracas, 1° de octubre de 1866


El 28 de mayo de 1810 nace en Caracas, hijo expósito, Juan Vicente González, gran escritor, periodista, maestro y político de fuste. Hizo sus primeros estudios con el eminente sacerdote José Alberto Espinoza; luego ingresó a la Universidad y se graduó de Licenciado en Humanidades.
Estudió latín, filosofía, literatura y gramática. Periodista más combativo y fogoso, ponía tal pasión en cada frase, que hacía temblar al enemigo cuando fustigaba y esclarecía a aquella persona que alababa. Desde las tribunas del diario que fundó, El Heraldo, ataca a cuantos se desvían de las ideas civilistas.
Funda en 1846 el Diario de la Tarde, para combatir la candidatura presidencial de Antonio Leocadio Guzmán. Con miras a su sostenimiento económico, funda el colegio «El Salvador del Mundo», en 1849. Como escritor y poeta fue un romántico. Si en las Catilinarias destilaba el fuego político, en las Mesenianas desbordaban los sentimientos de su corazón. En estos pequeños poemas en prosa, el gran escritor Juan Vicente González describe con profunda tristeza sus impresiones de la Venezuela que tanto conoció y amó.
El título de Mesenianas está tomado de las elegías que sobre Mesania, una región de Grecia, escribieron el abate francés Barthélemy y el poeta, también francés, Casimir Delavigne. Las elegías que integran la obra tratan de muy diversos temas, pero todas tienen en común la preocupación por lo venezolano, la exaltación de los valores patrios y el culto a los héroes; además, todas muestran la profunda tristeza con que el autor fue testigo de los conflictos que, en los últimos años de su vida, desgarraban a su patria. Juan Vicente González, el hombre que habla atacado tan furiosamente a sus enemigos en sus escritos, el apasionado periodista que utilizaba los peores insultos, narra con ternura y gran elevación poética la muerte de Andrés Bello o escribe, con semejantes características, la oración fúnebre de otro gran venezolano: el polifacético Fermín Toro.
Escribió la biografía de José Félix Ribas, un texto de gramática, uno de Historia de Venezuela y el de Historia Universal, que lo escribió estando preso, sin más recurso que su prodigiosa memoria.
Esta vida apasionada de Juan Vicente González se apagó el 1º de octubre de 1866.
  

RAFAEL MARÍA BARALT

Maracaibo, 03 de julio de 1810
Madrid, 04 de enero de 1860


Niño aún, su familia se residenció en Santo Domingo, de donde procedía su madre. A los once años volvió a Maracaibo. Y allí se residenció hasta 1826, cuando acompaña a su tío Luis Baralt a Bogotá donde realizó sus primeros estudios humanísticos. Cursó, aunque no en forma muy regular, latinidad, filosofía y derecho. Luis Correa, en su libro Terra Patrum, cita el testimonio de uno de los compañeros de aula de Baralt Juan Francisco Ortiz, mediante el cual se puede dar cuenta de que el joven venezolano no había tomado en serio sus estudios, tal vez por causas que el mismo Correa trata de explicar: entre otras, el clima de intrigas y conspiraciones que se vivía en la Bogotá de entonces.
En 1830 Baralt se encuentra de nuevo en Maracaibo. Es Partidario de la disolución de la Gran Colombia. Por eso acompaña a los separatistas en sus primeros pasos. A las órdenes del General Santiago Mariño, alcanzó el grado de Teniente. Poco tiempo después desempeñó un cargo en el Ministerio de Guerra y siguió estudios en la Academia Militar establecida en Caracas por Juan Manuel Cajigal. En 1835 luchó contra los reformistas, durante la presidencia del Dr. José María Vargas y fue ascendido a Capitán de Artillería. Como funcionario del Ministerio de Guerra estaba en 1840 cuando fue comisionado para publicar en París su Historia Antigua y Moderna de Venezuela. A su regreso fue designado Consejero del Ministro Fortique, en Londres. De Inglaterra, Baralt pasó a España, donde residió por el resto de su vida. Murió en Madrid en el año de 1860. Baralt, después de sus años en Bogotá realizó por su cuenta profundos estudios de literatura, de filosofía y de matemáticas. En «El Correo de Caracas», periódico que dirigía Cajigal y en «La Guirnalda», revista dirigida por el humanista José Luis Ramos, publicó el escritor zuliano sus primeros trabajos literarios.
Su obra responde a un ponderado estilo clásico. Para algunos, como Gil Fortoul, Baralt, con su celo purista frente a los galicismos, no es más que un reaccionario del idioma. Sin embargo, la obra del venezolano alcanzó dimensiones extraordinarias en el consenso de los más eminentes de la literatura española de su tiempo. Hacia 1843 llega Baralt a España. Se detiene en Sevilla en la búsqueda de documentos sobre nuestros legítimos derechos en el Territorio de la Guayana Esequiba. Posteriormente pasa a Madrid.
En la capital española llega a ser redactor principal de «El Siglo» y redactor de «El Tiempo» y «El Espectador». En 1849 publicó su «Libertad de Imprenta». En ese mismo año sale a la luz pública «Los Partidos Políticos en España». Sus relaciones aumentaron en España al conocerse su labor de periodista y de hombre de letras. En 1853 fue elegido individuo de número de la Real Academia Española, para ocupar el sillón vacante, marcado con la letra R, que había ocupado el eminente literato Juan Donoso Cortés.
En sus años de mayor devoción al estudio de la lengua, pública su Diccionario de Galicismos y deja inconclusa una obra monumental: Diccionario - Matriz de la Lengua Castellana. A ratos cultiva la poesía y envía sus recuerdos a la lejana patria como en su famoso poema Adiós a la Patria, por donde pasa con nostalgia tímida de clásico, su amor por la tierra nativa.
Para la literatura de Venezuela, tal vez la obra de Baralt que tiene mayor importancia y por lo tanto mayor proyección, sea su Resumen de la Historia Antigua y Moderna de Venezuela. La obra está escrita con una corrección impecable, con una rigidez académica severa. El autor sigue a los maestros del género en España, a diferencia de Juan Vicente González.
Ya no son los historiadores románticos, sus mentores. Son el padre Mariana, Solís, Melo. Quizá su pesado humanismo priva a su historia de la pasión, de la vitalidad, de la dinámica, necesarias siempre, en obras de esta naturaleza. Baralt fue excesivamente formalista. En esto se diferencia un poco de sus compañeros de generación: Toro y González. Aun se diferencia del propio Bello, Menéndez y Pelayo diferenciaba a los dos humanistas venezolanos, considerando a Baralt como preceptista y a Bello como filólogo. Realmente la obra de Baralt se caracteriza por su retoricismo, por su elegancia formal. Con todo, en el campo de nuestra historiografía, funda una escuela que se proyecta con vigencia absoluta hasta muy entrado el siglo XIX. El juicio mesurado Baralt, su corrección idiomática, su minuciosa revisión de nuestros principales acontecimientos históricos en su obra, le mantuvieron durante muchos decenios, como el modelo más aceptable en la orientación historiográfica venezolana.
Realmente, la historiografía cultivada por Baralt obedece a propósitos determinados por nuestras condiciones de pueblo aun en formación. Más que todo su obra es un examen general de lo que había transcurrido en nuestra corta vida republicana. Sin detenerse en el análisis de los hechos, sin llegar a «la forma espiritual en que una cultura se rinde cuenta de su pasado». Los primeros historiadores, como Baralt, conciben la historia en función de los hombres, considerados como factores providencialistas. El sentido crítico se oscurece ante la exaltación a veces polémica y apasionada. Esta misma orientación de su libro, provocó frente a Baralt opiniones y actitudes borrascosas. Se dice que su ida de Venezuela tiene relación con el descontento de algunos protagonistas de nuestra historia, enjuiciados con franqueza por el historiador.

CECILIO ACOSTA

San Diego de los Altos, Miranda, 1° de febrero de 1818
Caracas, 08 de julio de 1881


Cecilio Acosta fue un Importante escritor, periodista y exponente del humanismo durante la segunda mitad del siglo XIX venezolano. Fueron sus padres Ignacio Acosta y Juana Margarita Revete Martínez. Nació en el seno de una familia pobre, situación que influye en su vida estudiantil, profesional y pública. Su primera formación estuvo a cargo del presbítero Mariano Fernández Fortique, quien luego se hizo famoso como orador, escritor y prelado. Dada la fecha de su nacimiento, Acosta formó parte junto a Juan Vicente González, Fermín Toro y Rafael María Baralt de la generación intelectual de la Independencia y la República. En 1831, ingresa al Seminario Tridentino de Santa Rosa (Caracas), donde inicia la carrera sacerdotal, el conocimiento de los clásicos, el dominio de la lengua latina y una serie de lecturas decisivas en la gestación de su pensamiento. En 1840, abandona los estudios eclesiásticos para estudiar filosofía y derecho en la Universidad Central de Venezuela. Aunque obtuvo el título de abogado, no cambió su situación económica.
En 1846 Cecilio Acosta sale a la palestra pública al dar a conocer en los periódicos La Época y El Federal sus reflexiones sobre la tensa situación del país dividido entre conservadores y liberales. A partir de este momento el pensamiento de Cecilio Acosta se caracteriza por enfatizar en el humanismo y el liberalismo. En tal sentido, los temas que a su juicio debían ser claves para el desarrollo del país eran entre otros la industria, la propiedad, la inmigración, la electricidad, la imprenta, el vapor, el telégrafo, así como los trabajos de síntesis histórica y discernimiento jurídico cuyo eje es la meditación sobre el progreso y lo civilizado, y el análisis de la instrucción que requería Venezuela para alcanzarlos. En 1848, siendo nombrado Secretario de la Facultad de Humanidades de la UCV, dicta las cátedras de Economía Política y de Legislación Universal Civil y Criminal (1853). En 1856, Cecilio Acosta publica uno de sus más importantes ensayos sobre la educación: Cosas sabidas y cosas por saberse. En 1857, sostiene una polémica con Ildefonso Riera Aguinagalde sobre la doctrina liberal. Por este tiempo mantiene una nutrida correspondencia con notables de Latinoamérica, España y Venezuela. Asimismo, se convierte en un ascendiente moral sobre las nuevas generaciones. En 1870, durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, aunque en la Universidad Central se hacía sentir el impacto del positivismo y el determinismo, Cecilio Acosta representa un norte para los jóvenes y un puente entre la tradición humanista de Andrés Bello y las nuevas estéticas en ebullición. Muestras del afecto y respeto que despertó entre sus alumnos y contemporáneos fueron las expresiones de cariño de Lisandro Alvarado, científico humanista y el homenaje que le rinde José Martí a su paso por Caracas en 1881. A pesar de su importancia en la formación de los nuevas generaciones de intelectuales y científicos, Cecilio Acosta murió en la completa pobreza. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 5 de julio de 1937. Su obra se mantuvo dispersa hasta que en 1908 cuando se intenta una primera recopilación; pero es sólo a partir de 1940, se procede a la divulgación de su pensamiento por medio de antologías. En 1981 la Fundación La Casa de Bello preparó la edición de sus Obras completas.

EDUARDO BLANCO

Caracas, 25 de diciembre de 1838
Caracas, 30 de junio de 1912


Escritor y político venezolano. Cursó su formación secundaria en el Colegio El Salvador del Mundo, bajo el magisterio del poeta Juan Vicente González.
Inició la carrera militar al servicio del general José Antonio Páez, cuya confianza se granjeó durante el transcurso de la Guerra Federal (1859-1863). Abandonó el ejército para dedicarse a la literatura, y con el pseudónimo de Manlio publicó algunos relatos breves y la novela Una noche en Ferrara (1875).
En 1879 estrenó en el Teatro Caracas su drama Lionfort, y en 1881 publicó Venezuela heroica, una narración histórica que ensalzaba las proezas de unos héroes vinculados entre sí por su amor a la patria, formada por una serie de once cuadros históricos, y que tuvo un éxito fulgurante. Los dos volúmenes de su novela Zárate (1882) incrementaron su enorme popularidad; la figura de su protagonista, el bandolero Zárate, refleja a la perfección la idiosincrasia de la población criolla.
Posteriormente publicó las recopilaciones de relatos Las noches del Panteón (1895) y Tradiciones épicas y cuentos viejos (1912), y una tercera novela, Fauvette (1905). Ostentó los cargos de ministro de Relaciones Exteriores entre 1900 y 1905, y de ministro de Instrucción pública entre 1905 y 1906.

TULIO FEBRES CORDERO

Mérida, 31 de mayo de 1860
Mérida, 03 de junio de 1938


Escritor, historiador, profesor universitario y periodista. Realizó un aporte fundamental a la cultura intelectual venezolana, mediante el estudio de la historia de Mérida, de los Andes y de sus áreas de influencia, es decir, el territorio que desde principios del siglo XVII formará el corregimiento de Mérida. Fueron sus padres Foción Febres Cordero y Georgina Troconis y Andrade. Sus primeras enseñanzas las recibió de sus padres y de sus tíos Favio Febres Cordero e Indalecia Almarza, pasando luego a la Escuela de Varones de Mérida. En 1871 ingresa a la Universidad de Los Andes para seguir los cursos de Latinidad y Filosofía, graduándose de bachiller 7 años después. Durante esta etapa aprende varios oficios que luego le serán de gran utilidad en el futuro: zapatería, relojería, tipografía, encuadernación, caligrafía, dibujo y pintura. En la Universidad inicia estudios de derecho, carrera que culmina en 1882, doctorándose 18 años después. Luego de esto comienza su labor como tipógrafo y periodista. En tal sentido, fueron varios los periódicos y revistas que funda, dirige, redacta, o en los que simplemente colabora, como Páginas Sueltas (1882-1883) y El Comercio (1884), ambos junto con José Antonio Parra Picón, El Lápiz (1885-1897), El Centavo (1900), El Billete (1902), el Mosaico (1921-1923), este último con su hijo José Rafael Febres Cordero.
Su actividad en la Universidad de los Andes fue larga y fructífera, especialmente como catedrático de Historia Universal (1892-1924), todo lo cual llevó a ser nombrado vicerrector interino (1912) y rector honorario (1936). En 1883 contrae matrimonio con Teresa Carnevali Briceño, con quien procreará varios hijos. Como topógrafo desarrolló la técnica de la imagotipia (1885), o arte de representar imágenes con tipos de imprenta. También se ocupa de la foliografía (1896), técnica que consiste en la reproducción mediante impresión de las hojas de las plantas. En cuanto a su obra en general, se puede decir que la misma es polifacética por abarcar aspectos propios de la historia, la literatura, la antropología, el derecho, la educación y otras ramas del saber. Por lo tanto, no es raro que su escritura se exprese en distintos géneros: crónica, ensayo, cuento, novela y poesía. Asimismo, su heterogénea producción intelectual se caracteriza por abordar conjuntamente los hechos de la historia formal (conquistas, fundaciones, revoluciones, guerras, etc.) con los de la historia cotidiana (costumbres, creencias, modos de vida, etc.). Fue notable su interés por dar a conocer en un lenguaje sencillo las tradiciones, mitos y leyendas, expresiones que si bien no forman parte de la historia académica, sin embargo, ayudan a entender la psicología de los pueblos, en especial la de la región andina. Durante su existencia, Tulio Febres Cordero fue objeto de numerosas distinciones, como el haber sido admitido en instituciones académicas tanto de Venezuela (miembro correspondiente de la Academia Nacional de la Historia y de la Academia Venezolana de la Lengua) como del extranjero. En 1978, los herederos de la familia Febres Cordero donaron a la nación la colección de impresos y documentos pacientemente reunidos por el escritor merideño, así como lo dejado por su hijo José Rafael. Hoy estos materiales pueden ser consultados en la Biblioteca Febres Cordero del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, ubicada en Mérida.


POLITA DE LIMA

Coro, 05 de septiembre de 1869
Coro, 21 de marzo 1944


Escritora y poetisa falconiana. Fueron sus padres Isaac H. De Lima y Ana Salcedo. Su educación transcurrió entre Coro y Curazao. El 8 de diciembre de 1904, contrajo nupcias con el general Ceferino Castillo. El 18 de febrero de 1890, junto con un grupo de amigas, fundó la Sociedad Alegría con el fin de animar a la juventud, comunicar optimismo al ambiente aletargado de la capital del estado Falcón y crear preocupación por la cultura. Ante el éxito logrado por la Sociedad Alegría, y debido a la imposibilidad de aumentar el número de sus socios, un grupo entusiasta decidió fundar otra Sociedad gemela que tomó el nombre de Armonía (15 de mayo 1890) y que complementaba las actividades de Alegría, ayudando a promover programas de música, poesía, canto, declamación y teatro.
Como periodista, Polita de Lima, fundó y dirigió las revistas El Chistoso y Flores y Letras (1894) órganos ambos de la Sociedad Alegría de Coro, la cual en 1892, bajo la presidencia de Virginia Gil de Hermoso, fundó la Biblioteca Colombina, en homenaje al cuatricentenario del descubrimiento de América. Colaboradora de las revistas caraqueñas El Cojo Ilustrado (1896), Armonía y Cosmópolis (1894-1895), Polita De Lima inició en ellas su carrera literaria. Como escritora, ensayó todos los géneros y sobresalió en la poesía; se distinguió como creadora y fue la primera mujer coriana que dictó un ciclo de conferencias sobre historia (1894). Su obra teatral Agar en el desierto, después de ser estrenada en Coro en 1907 y repetida varias veces, fue representada en Santander (España), en 1918. En diciembre de 1912, una pequeña revista, Idilios, publicada en Pampán (Edo. Trujillo) dirigida por María Cristina y Rosa Arminda Segnini, abrió un concurso nacional con el objeto de elegir por votación popular a la poetisa que gozara de más prestigio en el país y fue Polita de Lima quien obtuvo el galardón y proclamada Princesa del Parnaso Venezolano el 24 de junio de 1913, fecha en la cual la revista Idilios cumplía 4 años de fundada. Fundó y dirigió también la revista coriana Médanos y Leyendas (1921-1935). Se destacó finalmente, como maestra de escuela en su ciudad natal. El Concejo Municipal del distrito Miranda del estado Falcón, inauguró en Coro, el 20 de febrero de 1982, una galería de arte en la cual funciona la biblioteca pública Polita de Lima.

ANDRÉS ELOY BLANCO

Cumaná, 06 de agosto de 1896
Ciudad de México, 21 de mayo de 1955
Importante poeta venezolano, miembro de la "Generación del 28" y fundador del Partido Acción Democrática (AD). Sus padres fueron Luis Felipe Blanco y Dolores Meaño. Transcurre su infancia en la isla de Margarita, hasta que se traslada a Caracas en 1908 con la finalidad de estudiar en el Colegio Nacional, regentado en ese entonces por Luis Ezpelosín. Luego ingresa a la Universidad Central de Venezuela, donde cursa la carrera de derecho y se gradúa en 1918. Desde muy joven mostró un gran talento literario, el cual fue reconocido en diversos concursos. En tal sentido, uno de sus primeros poemas "La espiga y el arado", fue premiado en los Juegos Florales de Ciudad Bolívar en 1916. Asimismo en 1921, publica su primer libro Tierras que me oyeron; y en 1923, recibe el primer premio en concurso promovido por la Real Academia Española de la Lengua, en la ciudad de Santander (España), a la cual concurrió con su Canto a España, lo que le da notoriedad internacional.
En 1928, forma parte del grupo de estudiantes universitarios que se alzaron en contra de la dictadura del general Juan Vicente Gómez. Por tal motivo, entre 1928 y 1933, va a parar a la prisión de La Rotunda, de donde lo pasan al castillo Libertador de Puerto Cabello (1933-1934). Durante el tiempo que estuvo encarcelado, dio muestras de una gran fortaleza física y moral, ya que pese a tener pesados grillos en los pies, siguió produciendo originales escritos que luego sus hermanas se encargaban de pasar en limpio. Enfermo fue confinado a Valera (1935). En el lapso que estuvo prisionero en las cárceles gomecistas, estableció contacto con los campesinos y obreros analfabetas llevados a estas prisiones por el régimen de Gómez; los cuales inspiraron algunas de sus obras: Barco de Piedra, Malvina Recobrada (1937), Abigail (1937) y Baedecker 2000. En estos libros Eloy Blanco empleó un tratamiento de la realidad que él mismo denominó como "colombismo", y que derivaba de una actitud descubridora del poeta en contacto con la realidad americana.
Después de la muerte de Juan Vicente Gómez (17.12.1935), milita en las filas del Partido Democrático Nacional (PDN) y resulta electo presidente del Consejo Municipal del Distrito Federal. Miembro fundador del partido Acción Democrática (AD), participa también en la fundación del semanario humorístico El Morrocoy Azul (1941). Diputado por el Distrito Federal (1945) y destacado presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (1946-1947), se desempeña como ministro de Relaciones Exteriores en el Gobierno de Rómulo Gallegos y representa a Venezuela en las Asamblea de las Naciones Unidas (París 1948). Luego del derrocamiento de Gallegos (24.11.1948), sale al destierro, pasando primero a Cuba y posteriormente a México, donde murió en un accidente automovilístico. En 1973, el Congreso Nacional hizo una edición de sus obras completas, en 10 volúmenes, 5 de los cuales recogen su labor periodística, que contiene crónicas y ensayos cortos. En esta edición, también están contenidos sus discursos, que son de calidad excelente, pues Andrés Eloy Blanco era un gran orador, acaso uno de los mejores que ha tenido Venezuela en el siglo XX. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 2 de julio de 1981.

FRANCISCO PIMENTEL AGOSTINI

Caracas, 01 de septiembre 1889
Caracas, 12 de agosto de 1942


Junto a Leoncio Martínez y Aquiles Nazoa, representa a uno de los más importantes poetas y humoristas del siglo XX venezolano. Fueron sus padres Francisco Pimentel Anderson y Margarita Agostini Caspers.
Creció en un ambiente familiar que estimuló su afición por la literatura. En este sentido, tanto su abuelo como su madre habían incursionado en el periodismo. Inició la escuela primaria en el colegio de Teresa Pérez Bonalde y cursó bachillerato en el colegio Santa María (ubicado entre las esquinas de Velásquez y Santa Rosalía de Caracas). Entre 1909 y 1912, realizó estudios de derecho que no llegó a culminar, ya que durante este lapso comprobó que su verdadera pasión y vocación era la literatura. Aunque fue un destacado poeta lírico como lo demuestran los versos de su obra Graves y Agudos, editada originalmente en 1940; se le conoce fundamentalmente por su obra humorística que se desarrolló bajo el seudónimo de Job Pim, la cual lo hace uno de los más importantes humoristas en verso que ha dado Venezuela.
Su carrera periodística comenzó en El Nuevo Diario, en 1913, con una sección titulada «Pitorreos». Luego de estos inicios pasó a ser colaborador en los diarios El Universal y El Heraldo, además de escribir en las revistas El Cojo Ilustrado y Élite. En 1923 participa junto a Leoncio Martínez (Leo) en el semanario Fantoches, con quien había fundado en 1917, otra revista denominada Pitorreos, que poco después, se convirtió en diario. A partir de las páginas de este órgano de prensa, se proyectó Job Pim como un vehemente opositor al régimen de Juan Vicente Gómez, lo cual le costó su salida de Pitorreos el 17 de enero de 1919, y el comienzo de un largo peregrinaje de 9 años por las distintas cárceles del país. Al morir Gómez, fue designado cónsul de en Valencia (España), cargo que desempeñó hasta el comienzo de la Guerra Civil Española (18 de julio de 1936), cuando el canciller Esteban Gil Borges le ordenó regresar al país. Después de la guerra (1939) volvió a España, pero su estado de salud le obligó a regresar a Caracas en 1940, donde reanudó su actividad periodística hasta su muerte.



RODOLFO MOLEIRO

Zaraza, Guárico, 04 de septiembre de 1898
Caracas, 04 marzo de 1970


Abogado y poeta, miembro de la llamada "Generación de 1918". Fueron sus padres el general Rodolfo Moleiro y Petra Sánchez Ron. Su hermano era el compositor Moisés Moleiro. Cursa estudios primarios y secundarios en el colegio San Gabriel de su pueblo natal, mientras que el bachillerato lo culmina en el liceo San José de Los Teques. Al tiempo que estudia derecho en la Universidad Central de Venezuela, inicia sus actividades literarias (1914). Colaborador de los diarios El Universal (desde 1918), El Nuevo Diario (desde 1916), así como de las revistas Renovación (1915), Actualidades (1918), Revista de Aguilar (1918) y Cultura Venezolana (a partir de 1922), figura como uno de los más conspicuos representantes de la llamada "Generación poética de 1918", junto con Andrés Eloy Blanco, Jacinto Fombona, Fernando Paz Castillo, Enrique Planchart, Pedro Sotillo, Luis Barrios Cruz y otros.
Abogado (1922) y doctor en ciencias políticas con una tesis acerca de la "Apropiación indebida en el Código Penal" (1925), regresa al estado Guárico a ejercer su profesión, abandonando por un tiempo, los círculos literarios caraqueños. Consultor jurídico del Ministerio del Trabajo (1936), es elegido senador por el estado Guárico (1937). Colabora en la revista literaria Viernes (1939) y, en 1942, viaja a Estados Unidos donde ejerce el cargo de cónsul de Venezuela en San Francisco. En 1951, la Asociación de Escritores de Venezuela publica una colección de sus poemas bajo el título de Reiteraciones del bosque. En 1953, el Ministerio de Educación edita una segunda recopilación titulada Poemas; la publicación de Nuevos Poemas (1955) le hace merecedor del Premio Municipal de Poesía del año 1956; las recopilaciones Poesía (1961), Últimos poemas (1964) y Tenso en la sombra (1968) completan su obra. Individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua, se incorpora a dicha institución el 28 de mayo de 1968, promoviendo un proyecto de ley de defensa del idioma, para evitar que las palabras extranjeras penetraran en el idioma castellano. En una ocasión Evencio Castellanos se refirió a su poesía en los siguientes términos: "... no tiene nada ornamental, sólo la interna armonía adscribe a la textura del poema su esencia (...) Se despoja de las palabras falsas (...) utiliza la imagen, la metáfora, el símbolo para hallar la ecuación de la fórmula nueva..."

ANTONIO ARRÁIZ

Barquisimeto, 27 de marzo de 1903
Westport, Estados Unidos, 16 de septiembre de 1962

Destacado poeta, periodista y novelista larense. Fueron sus padres Juan Arráiz y Concepción Mujica. Realizó estudios primarios en su ciudad natal (1909-1911), culminándolos en el Colegio Católico Alemán en Caracas (1911-1914). En cuanto a la educación secundaria, la misma la efectuó en los liceos Andrés Bello y Caracas. En 1919, con apenas 16 años de edad, se aventuró a viajar a los Estados Unidos, donde quería cumplir con sus 2 sueños: ser aviador y actor de cine. Una vez en suelo norteamericano, trabajó en diversos y veces ruidos oficios, hasta que regresó a Venezuela en 1922. De vuelta en el país, inició una intensa carrera deportiva que lo llevó a practicar disciplinas como el fútbol y la esgrima, esta última en compañía de Luis Enrique Mármol, quien lo puso en el camino de la poesía. Por estos días trabajó en una casa de comercio y en una empresa de cines como jefe de Propaganda. Aunque no era estudiante de la Universidad Central de Venezuela, participó en las protestas estudiantiles contra el régimen de Juan Vicente Gómez, en febrero de 1928 y formó parte en abril de ese año, en el asalto al cuartel San Carlos; por lo que cayó preso, fue torturado y encarcelado en La Rotunda, hasta el 1 de enero de 1935, cuando fue confinado a Barquisimeto donde trabajó en el periódico El Heraldo.
Nuevamente apresado y desterrado, viajó por Ecuador y Colombia, regresando a Venezuela en abril de 1936, durante el gobierno de Eleazar López Contreras. A partir de este momento ejerció diversos cargos públicos y fue director de El Nacional (1943-1948). A raíz del derrocamiento del gobierno de Rómulo Gallegos (24 de noviembre de 1948), se exilió voluntariamente en Estados Unidos de manera permanente (enero de 1949), donde contrajo nupcias tras un divorcio y trabajó en el departamento de publicaciones de la Naciones Unidas. En el país del norte, se dedicó a escribir poemas, cuentos, novelas, textos pedagógicos. Asimismo, se convirtió en un importante defensor de la naturaleza, apasionándose también por la geografía y además, se adelantó en muchos de sus escritos a las luchas reivindicativas de la actualidad. El libro de poemas Áspero publicado en 1924, para muchos estudiosos de la literatura, rompió con el verso tradicional y la moral puritana venezolana.

ALBERTO ARVELO TORREALBA

Barinas, 04 de septiembre de 1905
Caracas, 28 de marzo de 1971


Abogado, educador y poeta, autor del célebre poema Florentino y el diablo. Realizó estudios de primaria en su ciudad natal mientras que los de secundaria los efectuó en el liceo Caracas, donde se graduó de bachiller en 1927. Cursó estudió derecho en la Universidad Central de Venezuela, donde recibió el título de abogado y posteriormente se doctoró en ciencias políticas en 1935. Poeta en la tradición de los llamados "aedas del llano", publica su primer volumen de versos, Música de cuatro, en 1928. Dedicado a la docencia, imparte clases de castellano y literatura en varios colegios y liceos de la zona metropolitana (1935-1936): colegio del Sagrado Corazón de Jesús de Los Dos Caminos, colegio Sucre, Instituto Pedagógico, liceo Caracas, Andrés Bello y Fermín Toro. Inspector técnico de educación secundaria en el Distrito Federal e inspector de primaria en Barinas y Apure (1936), es luego nombrado secretario de gobierno del estado Portuguesa (1937). Presidente del Consejo Técnico de Educación (1940). En ese mismo año publica sus Glosas al cancionero, que constituye un modelo de poesía con raíz popular y en donde además, publicó la primera versión de su poema Florentino y el diablo.
Entre 1941 y 1944 se desempeñó como presidente del estado Barinas. Durante su gobierno, limpia los cauces de los ríos Pagüey y Masparro y restablece las rutas comerciales en el territorio de los llanos de occidente. Miembro de la Corte de Apelación (1948), embajador de Venezuela en Bolivia (1951-1952) y en Italia (1952), es nombrado ministro de Agricultura y Cría (1952-1955). Retirado de la política, se dedicó al ejercicio de su profesión y a su vocación literaria. Traductor de Giuseppe Ungaretti (1969), publica un estudio sobre el poeta guariqueño Francisco Lazo Martí (1965) y reúne sus poemas en Obra Poética (1967). El 31 de mayo de 1968 fue incorporado como Individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua. Entre los principales trabajos de Arvelo Torrealba figuran Caminos que andan; Cantas: poemas; Florentino y el diablo; Lazo Martí: vigencia en lejanía; Música de Cuatro y Obra Poética. En 1974 Orlando Araujo publicó un libro sobre Arvelo Torrealba titulado Contrapunto de la vida y muerte: ensayo sobre la poesía de Alberto Arvelo Torrealba.

ORLANDO ARAUJO

Calderas, Barinas, 14 de agosto de 1927
Caracas, 15 de septiembre de 1987


Escritor, economista, poeta, profesor universitario, periodista y guionista de cine y televisión. Fueron sus padres Sebastián Araujo y Edén Chiangarotti. Cursó la primaria en Calderas, Boconó y Barinitas, mientras que la secundaria la realizó en los liceos Simón Bolívar de San Cristóbal y Andrés Bello de Caracas y, entre 1949 y 1953, estudió y se graduó simultáneamente en las escuelas de Economía y Letras de la Universidad Central de Venezuela. Durante el bienio 1955-1957 hizo un postgrado de economía en la Universidad de Columbia, en Nueva York. En 1958, se incorporó a la docencia en las facultades de Economía y Humanidades de la Universidad Central de Venezuela y en 1969 asumió la dirección de la Escuela de Letras de dicha institución. Antes de esto había trabajado en el Instituto Venezolano de Petroquímica y durante largos años fue asesor de la Asociación Pro-Venezuela. En la década de 1960 fue un activo militante de la izquierda y figuró entre los redactores de El Venezolano y otras publicaciones afines, por lo cual sufrió persecuciones por parte de los cuerpos de seguridad del Estado.
La bibliografía de Orlando Araujo consta de 30 títulos. La variedad extensión y calidad de su obra le confiere rango de polígrafo. Entre sus ensayos cabe destacar Lengua y creación en la obra de Rómulo Gallegos (1955, 1977 y 1984) publicado en el apogeo de la dictadura perezjimenista y el cual fue considerado por el propio Gallegos como el mejor trabajo escrito sobre su obra. Dirigió la revista Mes Económico durante los años 1960-1964. En 1966 la Universidad del Zulia premió su ensayo La palabra estéril y en 1968 obtuvo el primer premio del concurso de cuentos de El Nacional con "Un muerto que no era el suyo". También se hizo merecedor del ensayo del mismo diario por "Antonio Arráiz", elaborado en colaboración con Oscar Zambrano Urdaneta. En 1972 ganó el Premio Municipal de Prosa por Narrativa venezolana contemporánea. En 1975 ganó el Premio Nacional de Literatura por Contrapunteo de la vida y de la muerte: ensayo sobre la poesía de Alberto Arvelo Torrealba (1974). Produjo literatura infantil con libros como Los viajes de Miguel Vicente Pata Caliente (1977). Los titulados Glosas del piedemonte (1980) y Elia en azul (1988) son testimonios de su poesía. Fue un miembro conspicuo de la peña República del Este y a ella dedicó sus Crónicas de caña y muerte (1982). En 1992, Earle Herrera publicó un libro sobre su obra literaria y poética titulado La neblina y el verbo: Orlando Araujo uno y múltiple.


LUIS JOSÉ SILVA MICHELENA (Ludovico Silva)

Caracas, 16 de diciembre de 1937
Caracas, 04 de diciembre 1988

Filósofo, poeta y profesor universitario. Considerado como uno de los más importantes intelectuales del siglo XX venezolano y uno de los principales pensadores marxistas del país. Fueron sus padres Héctor Silva Urbano y Josefina Michelena. Hermano del sociólogo José Agustín Silva Michelena. La educación secundaria en el colegio San Ignacio de Caracas. Tras terminar el bachillerato viajó a Europa donde estudió 2 años de filosofía y letras en Madrid; 1 año de literatura francesa en La Sorbona y en un año de filología románica en Alemania. En Madrid, un grupo de estudiantes lo bautizó como Ludovico, apodo que sustituyó su nombre, siendo conocido desde entonces como Ludovico Silva. En 1969 egresó Summa Cum Laude, de la Escuela de Filosofía de la Universidad Central de Venezuela. En la década de 1960 dirigió y produjo el programa radial La palabra libre. Entre 1964 y 1968 fue secretario general del Ateneo de Caracas, donde participó en la fundación de la revista Papeles, de la cual fue miembro del Comité de redacción. También fue colaborador del periódico Clarín y de la revista Cal, dirigida por Guillermo Meneses. Junto con Miguel Otero Silva fundó la revista Lamigal. En la década de los 80 mantuvo una columna en el diario El Nacional, titulada "Belvedere".
Desde 1970 se desempeñó como profesor de la Escuela de Filosofía de la Universidad Central de Venezuela, actividad que compartió con la creación poética y la reflexión filosófica. En su obra filosófica sostuvo que las ciencias eran la materia prima de la filosofía, aunque el terreno propio de la misma era la lógica. Asimismo, de acuerdo con Ludovico Silva la filosofía no debía centrarse en preguntas sobre el ser, sino ocuparse de los entes. De esta manera declaró la inutilidad de toda pretensión por explicar el universo en su totalidad mediante sistemas filosóficos cerrados. Como parte central de sus reflexiones, se ubicaron los entes sociales, los cuales abordó con una orientación marxista que interpretaba lo que ocurría históricamente a los seres particulares. Esto le condujo a sostener una concepción contra la verdad universal, proponiendo cambiarla por la observación de verdades particulares, o lo que cada uno ve como hombre particular. Según Silva, en lugar de repetir o parafrasear a los grandes filósofos, de lo que se trata es de transformarlos, superarlos para adecuarlos a las nuevas realidades sociales. Por tanto dentro de esta posición transformadora y superadora, se dio a la tarea de redactar un diccionario del marxismo heterodoxo, tratando de mostrar la actualidad y vigencia de conceptos marxistas, a través de la aplicación de tales categorías a la realidad latinoamericana; conceptos tales como dialéctica, materialismo dialéctico, alienación o ideología. Para Ludovico Silva, la dialéctica marxista no era más que un método para la presentación de los hechos históricos según su dinámica estructural. Respecto al materialismo dialéctico, rechazó la idea de concebirlo como un sistema filosófico.
Con relación a la alienación, Silva negó que fuese un factor antropológico, es decir, esencial a la naturaleza humana y propuso verla como un fenómeno histórico. Al ocuparse del concepto de ideología trazó una detallada historia del vocablo llegando a la conclusión de que la ideología era un sistema de valores, creencias y representaciones que generan las sociedades con relación de explotación; tales sociedades, con el objeto de justificar esa explotación, la consagran en la mente de los hombres como algo natural e inevitable, como algo esencial. Por el contrario, consideró lo ideológico como algo determinado por la estructura social, pero no mecánicamente, sino dialécticamente, lo que implica su carácter reversible y cambiante. Por otra parte, abogó Silva por una estrecha unión entre la filosofía y la literatura, y por superar la falsa dicotomía según la cual el literato se dedica al ser concreto y particular, mientras que el filósofo se compromete con lo abstracto y lo general. Entre las principales obras de Ludovico Silva figuran La alienación como sistema: teoría de la alienación en la obra de Marx (1983); La alienación en el joven Marx (1979); Anti-manual para uso de marxistas, marxólogos y marxianos (1976); y Contracultura (1980). El 1 de mayo de 1996 se estableció la Fundación Ludovico Silva, presidida por su hermano Héctor Silva Michelena, la cual tiene como objetivo la difusión de las manifestaciones culturales venezolanas y latinoamericanistas, y la proyección del pensamiento y obra del filósofo y poeta.

JUAN ANTONIO PÉREZ BONALDE

Caracas, 30 de enero de 1846
La Guaira, 04 de octubre de 1892


Pérez Bonalde nació en Caracas en 1846, el 30 de enero. Fue el noveno hijo del matrimonio integrado por Juan Antonio Pérez Bonalde y Gregoria Pereyra. Huyendo de la guerra federal, la familia Pérez Bonalde se traslada a Puerto Rico (1861). Para sostenerse, fundan un Colegio, donde el joven poeta, de quince arios, se desempeña como Profesor. ¿Qué formación tiene Pérez Bonalde para ese entonces? Felipe Tejera dice que se había dedicado especialmente al estudio de la música, el dibujo e idiomas extranjeros.
Poseía también conocimientos prácticos. En la isla de San Tomás (a la que se trasladó la familia desde Puerto Rico), Pérez Bonalde se emplea como tenedor de libros. En 1864, pacificado el país, los Pérez Bonalde retornan a Caracas y planifican otro colegio, semejante al de Puerto Pico. La muerte repentina del padre aborta el proyecto. Entre 1864 y 1870 Pérez Bonalde vive en Caracas. Trabaja como puede para ganarse la vida. Interviene en política con el Partido Liberal.
En 1870 llega a la primera magistratura el General Guzmán Blanco, de quien Pérez Bonalde es enemigo político. El poeta se va de Venezuela en aquel año de 1870. Vuelve por poco tiempo en 1876, y no regresa definitivamente hasta 1889, llamado por el gobierno del Dr. Raimundo Andueza Palacio. En estos dieciocho años largos, su centro de operaciones es Nueva York. Se emplea en la casa Lenman y Kemp-Barclay y Cía., y viaja por casi todo el mundo como representante de esta firma. Tiene oportunidad de aprender idiomas y de perfeccionar los que ya sabe. Se convierte en un extraordinario políglota y en excepcional traductor de poesía.
En 1879 se casa con Amanda Schoonmaker. La unión de esta pareja es desafortunada. En el dolor del exilio, nace una hija, Flor. El poeta concentra en ella sus afectos y alegrías. Le espera, sin embargo, un rudo golpe. La niña fallece en 1883. De esta trágica circunstancia brota esa conmovedora elegía que lleva por título Flor.
Sus lecturas, su vida errante, su aguda sensibilidad, ciertos aconteceres aciagos, todo lo va conduciendo al escepticismo. A partir de aquel trágico 1883, no vuelve a publicar libros de poesía propia. Sólo sus grandes traducciones, las de Heine y Poe. Busca escaparse de la realidad, ya no por el paisaje poético, sino por la puerta falsa del alcohol y de las drogas. Su salud comienza a resentirse. Quienes lo conocen y lo tratan, como José Martí, advierten en él un aire de melancolía profunda, y de tedio vital. Poco a poco llega a los límites del nihilismo. A la total incredulidad, a una falta de fe en el presente y en el porvenir. Testimonio son estos párrafos de su libro de Memorias, dados por el poeta a la prensa caraqueña.
En 1889, bastante quebrantado de salud, regresa definitivamente a Venezuela. El gobierno de Andueza Palacio le ofrece un cargo diplomático. El poeta accede. Se embarca con rumbo a la ciudad de Amberes. Pero se siente tan enfermo que regresa desde Curazao. En vano intenta buscar salud en las aguas termales de San Juan de los Morros y luego en La Guaira. Una hemiplejia agrava su situación. Y el 4 de octubre de 1892 fallece en La Guaira. Once años después (1903) sus restos son trasladados a Caracas en medio de solemnes honras fúnebres. Y desde 1946, centenario de su nacimiento, sus cenizas reposan en el Panteón Nacional.
La obra poética original de Pérez Bonalde está representada por dos Poemarios: Estrofas (1877) y Ritmos (1880). Sus traducciones de mayor importancia son El cancionero (1885) del alemán Henrique Heine, y El cuervo (1887) del norteamericano Edgar Allan Poe.
En sus libros originales, Estrofas y Ritmos, reúne poemas escritos en diversos lugares. En ambas obras, la huella de un poeta intimista, sincero que no imita a los maestros del Romanticismo europeo, sino que extrae los temas de su propia peripecia vital. Su poesía, perdurable por ello, y por el fino e ilustrado espíritu de su creador, se encuentra relacionada de inmediato con algunos de los grandes aconteceres de una existencia errante y dolorosa, y con los fines que según la concepción romántica debía cumplir el poeta.
Cuatro poemas, los mejores, responden a suscitaciones vitales. El primero, en orden cronológico, es un canto de desterrado, Vuelta a la patria (1876), cuya doble motivación, la alegría del regreso a la madre patria y el dolor ante la muerte de la madre carnal, hacen de éste el mejor poema entre todos los numerosos cantos de exilio que se escribieron en Hispanoamérica. Es una elegía asordinada, serena, sin estridencias.
Pobre poeta (s. fecha). El segundo gran poema, dedicado a la memoria del malogrado lírico puertoriqueño José Gautier y Benítez (1848-1880), contiene una conmovedora definición de la naturaleza espiritual del creador, aplicable, como es lógico, al mismo Pérez Bonalde. La sensibilidad del poeta está vista como un cilicio.
Poema del Niágara (1880). El tercer gran poema, considerado entre otros por José Martí, como la obra maestra de Pérez Bonalde, es el Poema del Niágara, compuesto como el de Heredia, a vista de las imponentes cataratas. El poema obedece al sentimiento del romántico por la Naturaleza y a su identificación con algunos espectáculos naturales de gran belleza. Pérez Bonalde va más allá. El torrente y su catarata le hacen imaginar que en ellos está oculto un Genio a quien el poeta puede interrogar acerca los misterios de la vida y de la muerte. A las preguntas que formula, el eco responde sombríamente dando a entender que nada existe más allá de esta existencia efímera.
Flor (1883). El cuarto gran poema de Pérez Bonalde es el canto elegíaco que escribe bajo el terrible impacto que le produce la muerte de su hija Flor. Si en el Poema al Niágara dice salir del abismo, sin respuesta para sus grandes preguntas acerca de los misterios del ser, en Flor se enfrenta a Dios al no comprender cómo pudo haber sido herida de muerte una criatura que apenas abría los ojos a la vida. Es el dolor máximo, la suprema rebelión de los poetas satánicos, que en Pérez Bonalde es la culminación trágica de una existencia destrozada por el hado.

MANUEL DÍAZ RODRÍGUEZ

Chacao, 28 de febrero de 1871
Nueva York, 23 de agosto de 1927

Escritor, médico, periodista y político. Es considerado por muchos estudiosos como uno de los mayores representantes de la prosa modernista hispanoamericana. Fueron sus padres Juan Díaz Chávez y Dolores Rodríguez, inmigrantes canarios llegados a Caracas en 1842. En 1891 se gradúa como médico en la Universidad Central de Venezuela. En cuanto a su iniciación literaria, la misma data de la última década del siglo XIX cuando viaja por distintos países de Europa (1892-1896). En tal sentido, vive en París y en Viena, y realiza visitas ocasionales a Italia. A su regreso a Venezuela (1896), publica Sensaciones de viaje. Éste, su primer libro, incluye un artículo publicado anteriormente en El Cojo Ilustrado, "Alrededor de Nápoles", en el cual se manifiesta su distanciamiento modernista. En 1897 se editan sus Confidencias de psiquis y en 1898 aparece De mis romerías, último libro del ciclo de viajes. También publicados en El Cojo Ilustrado, "Los cuentos de color" son finalmente reunidos en un volumen que aparece en 1899. Ese mismo año se casa en Caracas con Graziella Calcaño y viaja nuevamente a París. En este período el escritor se apartará de los temas foráneos para plasmar en su primera novela, Ídolos rotos (1901), precisamente el conflicto de quien vuelve de tierras lejanas y confunde a Caracas con una Florencia venida a menos.
En 1902 publicó Sangre patricia, otro retrato del desarraigo donde el ausente muere en el viaje de regreso, sin alcanzar las costas modernas. Tras publicar esta segunda novela y a raíz de la muerte de su padre, Díaz se hace cargo de la hacienda heredada, situada en los alrededores de Chacao. Entre 1903 y 1908 comparte su tiempo entre las labores agrícolas y literarias. Finalmente pone fin a su retiro rural con la publicación de Camino de perfección, libro donde expone la realización de su ideal literario: el ajuste perfecto entre la idea y la palabra. En 1909 entre a dirigir el diario El Progresista y es nombrado vicerrector de la Universidad Central de Venezuela. Director de Educación Superior y de Bellas Artes en el Ministerio de Instrucción Pública (1911), ministro de Relaciones Exteriores (1914), Senador por el estado Bolívar (1915) y ministro de Fomento (1916), es nombrado ministro plenipotenciario de Venezuela en Italia (1919-1923). En 1921, publica su última novela, Peregrina o el pozo encantado. Presidente del estado Nueva Esparta (1925) y presidente del estado Sucre (1926), viaja a Nueva York en 1927 para tratarse una afección en la garganta, muriendo lamentablemente en dicha ciudad. Sus libros de viajes, el conflicto del desarrollo plasmado en sus novelas, su marcado "preciosismo" o "estilismo", el hondo psicologismo de su narrativa, introducen a la literatura venezolana de su época un aire de vigencia y universalidad en momentos en que aquélla se encontraba todavía circunscrita al costumbrismo y la visión aldeana. Díaz Rodríguez es considerado por muchos como uno de los más altos representantes de la prosa modernista en nuestro país e Hispanoamérica. En 1926 fue incorporado como miembro de la Academia Nacional de la Historia.

LUIS MANUEL URBANEJA ACHELPOHL

Caracas, 25 de febrero de 1873
Caracas, 05 de septiembre de 1937

Escritor y periodista, es considerado por muchos como el iniciador del cuento moderno venezolano. Fueron sus padres el general Luis María Urbaneja e Isabel Achelpohl. Cursó estudios en el colegio Santa María el cual egresó en 1888. En 1890 ingresó en la Universidad Central de Venezuela para cursar estudios de derecho, los cuales no concluyó. Figura junto a Pedro Emilio Coll y Pedro César Domínici entre los fundadores de la revista Cosmópolis cuyo primer numero circuló el 1 de mayo de 1894; desde el comienzo esta publicación fue uno de los voceros del movimiento modernista en Venezuela. En 1896, recibió el primer premio del concurso de cuentos de la revista El Cojo ilustrado, por su relato "Flor de Selva". Entre 1896 y 1898 fue un asiduo colaborador de esta revista, en la que publicó numerosos cuentos. Tras el fraude electoral perpetrado en 1897 contra el general José Manuel Hernández, el Mocho, se incorporó en el alzamiento de los liberales nacionalistas (1898). En el gobierno de Cipriano Castro, ejerció el cargo de fiscal de instrucción pública en Valencia (1900-1905) y, en Caracas, trabajó en la Secretaría de la Corte Federal y de Casación (1905-1910).
Durante el régimen de Juan Vicente Gómez se mantuvo al margen de la política; siendo nombrado a la muerte de Gómez, director de la Escuela de Arte Escénico y de la Biblioteca Nacional (1936). Entre 1910-1911 se desempeñó como codirector junto a Alejandro Fernández García, de la revista Alma Venezolana. En 1916 obtuvo en Buenos Aires el primer premio en el Concurso de Novelas Americanas con la más representativas de sus obras: En este país... Convirtiéndose en el primer escritor venezolano en recibir un galardón internacional. En 1922 apareció su principal creación como cuentista: Ovejón...; el cual fue publicado por primera vez por José Rafael Pocaterra en la "novela semanal", serie que se editaba en Caracas. En 1927, publicó el novelín El tuerto Miguel. En 1937, apareció su segunda novela La casa de las cuatro pencas. Después de su muerte, su esposa se convirtió en una celosa conservadora de su obra; debiéndose a ella la primera recopilación orgánica de sus escritos El criollismo en Venezuela (1945). Con el tiempo, sus papeles fueron donados por su familia al Centro de Estudios Literarios de la Universidad Central de Venezuela. En 1973 fueron publicadas sus Obras completas. Su obra se caracterizó por la incorporación del realismo y las formas naturalistas de la ficción, lo que le permitió a Urbaneja Achelpohl destacar "lo criollo" como propuesta estética coherente.

FRANCISCO LAZO MARTÍ

Calabozo, 14 de marzo de 1869
Maiquetía, 09 de agosto de 1909


Médico y poeta. Nacido y educado en el llano, también centro de su actividad profesional, no resulta sorprendente que el poeta culminante del nativismo criollo haya conseguido una plena identidad con ese paisaje, convertido gracias a su obra, en el espacio simbólico de Venezuela. La importancia histórica y económica que para entonces tenía la ciudad de Calabozo explica también que Lazo Martí haya realizado en ella sus estudios, se haya despertado poeta en la adolescencia y que su formación estuviera cimentada en el conocimiento de los clásicos españoles y los idiomas mediante el influjo de Ángel Moreno y Fernández. Al concluir los estudios de bachillerato, permaneció en Calabozo en donde inició asimismo los de medicina, es decir, preparó las materias para luego rendir exámenes en Caracas. Su arribo a la capital coincide con los últimos años del guzmancismo y con las prédicas positivistas que propagaban desde la universidad los maestros Adolfo Ernst y Rafael Villavicencio. Para el calaboceño, supuso particularmente un choque doctrinal entre el catolicismo hogareño y las enseñanzas contenidas en libros y aulas.
Sus biógrafos argumentan además que la urbe no le resultaba grata. En 1890, una vez graduado, regresa a la provincia y se radica, peregrino, en los llanos centrales: San Fernando de Apure, Puerto Nutrias, Zaraza, El Sombrero, Valle de la Pascua, Calabozo otra vez. Lógicamente, en sus andanzas traba amistad con el también itinerante Lisandro Alvarado. En el periplo ejerce la medicina como apostolado mientras da forma a sus poemas mayores. Apoya la Revolución Legalista de Joaquín Crespo y redacta, en San Fernando de Apure, un periódico llamado El Legalista (1892). Hacia 1897, inicia la redacción de La silva criolla. En esa misma fecha comienza a colaborar en la revista El Cojo Ilustrado. El fin del siglo XIX coincide con la crisis definitiva del romanticismo poético, el impacto de la novedosa estética modernista, las evasiones parnasianas, así como las tendencias que buscan una salida «autóctona» para la novela incipiente. Todas ellas se cruzan en Lazo Martí y se complican a causa del predominio, en su lírica, de las formas neoclásicas.
Lazo Martí se incorporó además a las luchas políticas y guerreras del tránsito venezolano entre los 2 siglos. En 1897 participa en el periódico El Voto Directo, que apoya la candidatura del general Ignacio Andrade. En 1901, se enrola en las fuerzas de la Revolución Libertadora contra Cipriano Castro. Ese mismo año aparece su obra más famosa La silva criolla que lo consagra como poeta. Su poesía es nativista y no regionalista o localista. A la crítica literaria le tomó varios años aclarar el problema: no es una poesía descriptiva, sino que convierte lo local en un valor simbólico y universal. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 27 de octubre de 1983.

JOSÉ RAFAEL POCATERRA

Valencia, 18 de diciembre de 1889
Montreal, 18 de abril de 1955


Novelista, ensayista y poeta venezolano, considerado uno de los maestros del cuento venezolano del siglo XX. En 1907 fue encarcelado por su colaboración en el periódico opositor Caín. A su salida de la cárcel aceptó varios cargos públicos y comenzó a publicar sus primeras obras: las novelas El doctor Bebé (1910), en la que satirizó la figura de Samuel Eugenio Niño, un personaje muy vinculado al gobierno de Castro, y Vidas oscuras (1912).
Trasladado a Maracaibo en 1914, llegó a ejercer la Presidencia de la Cámara de Diputados de la Asamblea Legislativa del Estado Zulia, fundó la revista Caracteres y publicó su tercera novela, Tierra del sol amada (1917). De regreso a Caracas e involucrado en una conspiración contra Juan Vicente Gómez, fue encarcelado en la temible cárcel La Rotunda de 1919 a 1922.
Allí escribió una de sus dos obras fundamentales: Memorias de un venezolano de la decadencia (1927), la mejor crónica escrita en su país sobre los sucesos trágicos del caudillismo de Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez. También en la cárcel escribió la novela La casa de los Ábila (1946), y varios de los relatos que integran su otra obra maestra: los Cuentos grotescos. Algunos de éstos han logrado la condición de emblemáticos de aspectos y circunstancias de la vida de los venezolanos. Así, "Panchito Mandefuá" resume los rasgos del niño de la calle.
Exiliado voluntariamente a su salida de la cárcel, colaboró desde Nueva York con El Heraldo de Cuba. Un año después se instaló en Montreal, como empleado de una compañía de seguros. Participó en la fallida expedición revolucionaria del Falke, dirigida por el general Román Delgado Chalbaud en 1929. Regresó a Venezuela en 1938, y asumió los cargos de ministro de Trabajo y Comunicaciones, ministro plenipotenciario en Gran Bretaña y embajador en Moscú, siendo él quien inauguró las relaciones diplomáticas entre Venezuela y la Unión Soviética.
Todavía fue embajador de Venezuela en Brasil y en Washington, pero renunció a éste y a cualquier otro cargo público venezolano tras el asesinato de Carlos Delgado Chalbaud, en 1950. Retirado en Canadá, ocupó hasta su muerte la cátedra de literatura hispanoamericana en la Universidad de Montreal.

TERESA DE LA PARRA (Ana Teresa Parra Sanoja)

París, 05 de octubre de 1889
Madrid, 23 de abril de 1936


Escritora venezolana, fue conocida bajo el seudónimo de Teresa de la Parra. Fueron sus padres Rafael Parra Hernáiz e Isabel Sanoja. De apenas 3 años viene a Venezuela con su familia, la cual se instala en una hacienda de Tazón, en las cercanías de El Valle (Dtto. Federal). En 1906, al morir su padre, Ana Teresa viaja a España donde cursa estudios en el colegio Sacré Coeur de Valencia. En 1915, luego de culminar estudios en dicha institución se dirige a París donde permanece algún tiempo antes de regresar a Caracas. Para este tiempo ya había comenzado su carrera literaria, al escribir varios cuentos firmados con el seudónimo de "Fru-Fru". En 1924 se hace merecedora del primer premio en un concurso de escritores por su novela Ifigenia, que es publicada ese mismo año por el Instituto Hispanoamericano de Cultura Francesa en París.
En 1927 viaja a Cuba para representar a Venezuela en la Conferencia Interamericana de Periodistas con una disertación titulada "La influencia oculta de las mujeres en el Continente y en la vida de Bolívar". Luego, invitada por el gobierno de Colombia, dicta en ese país una serie de conferencias que tienen como tema la "Importancia de la mujer durante la Colonia y la Independencia". En 1928 regresa a Europa donde comienza a escribir su segunda novela Memorias de Mamá Blanca. En 1929, está de vuelta en Venezuela pero al poco tiempo, enferma de tuberculosis, se traslada a Suiza para internarse en un sanatorio, donde reside, casi hasta su muerte. En relación a su novela Ifigenia, en la misma se plantea el drama de la mujer frente a una sociedad que como la de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, no le permitía expresar sus ideas ni elegir su destino. En cuanto a las Memorias de Mama Blanca, en la misma se recrea el ambiente de su niñez, mostrando personajes y costumbres en el ambiente de una hacienda de caña de azúcar. En términos generales, ambas obras están inscritas en el ámbito de la "novela psicológica", la cual se caracteriza por el estudio interior que se hace de los caracteres. Asimismo, en su novela Ifigenia introduce el "tiempo existencial", alargando el tiempo cronológico mediante el fastidio experimentado por su protagonista: Ifigenia. Uno de los principales aportes de Teresa de la Parra a la literatura venezolana, radica en la introducción del humor y la ironía en su obra, lo cual contrastaba con el tono serio y amargo de la literatura de la época. Por otra parte, su obra tiene una importancia histórica ya que permite apreciar los defectos de una sociedad decadente y llena de prejuicios, tal como era la Venezuela gomecista, en la que se experimentaban las luchas entre las tradiciones y los viejos prejuicios con la vida moderna y sus costumbres nuevas. En definitiva Teresa de la Parra ha sido considerada como una de las más importantes escritoras hispanoamericanas. En 1947 sus restos fueron trasladados a Caracas e inhumados en el Cementerio General del Sur. Posteriormente, el 7 de noviembre de 1989 fueron sepultados en el Panteón Nacional. 


RÓMULO GALLEGOS

Caracas, 02 de agosto de 1884
Caracas, 07 de abril de 1969 

Escritor, educador, político y Presidente de la República (febrero-noviembre 1948), quizás con Rómulo Gallegos se frustró de nuevo la experiencia de tener al frente del país a un hombre de alta talla intelectual. En tal sentido, con Gallegos se puede decir que se repitió lo acontecido con el doctor José María Vargas, quien siendo presidente y uno de los personajes más preparados de su tiempo, fue derrocado el 14 de julio de 1848 por el movimiento liderado por Santiago Mariño denominado como la "Revolución de las Reformas". Fueron sus padres Rómulo Gallegos Osío y Rita Freire Guruceaga. En 1894 ingresó al Seminario Metropolitano con la finalidad de comenzar su educación primaria, no obstante, la muerte de su madre acaecida el 13 de marzo de 1896 y la necesidad de ayudar a su padre a sostener su hogar, le obligan a abandonar dicha institución. La educación primaria finalmente la culmina entre 1898 y 1901, en el colegio Sucre. Posteriormente, en 1904 recibe el título de bachiller. En ese mismo año, se inscribe en la Universidad Caracas para cursar la carrera de leyes, la que abandona en 1905 por haber encontrado su verdadera pasión: la escritura. En tal sentido, ya desde 1903 Gallegos había comenzado lo que sería una larga y fructífera carrera como escritor, al redactar junto a F.S. Bermúdez, el semanario El Arco Iris; en el que además publicó lo que fue uno de sus primeros ensayos, titulado:"Lo que somos". Cuando el 31 de enero de 1909 aparece el primer número de la revista La Alborada, de la cual es uno de los redactores, publica el artículo "Hombres y principios", siendo en esta publicación donde Gallegos escribió algunos de sus ensayos más conocidos.
En enero de 1912 fue designado director del Colegio Federal de Varones de Barcelona, ciudad desde donde se casa por poder (15.4.1912) con su novia Teotiste Arocha Egui, ceremonia que se realizó en el Valle (Caracas). El 4 de junio del mismo año muere su padre, por lo que decide regresar a la capital, donde es nombrado subdirector del Colegio Federal de Caracas, el cual sería más tarde liceo Caracas (hoy liceo Andrés Bello). En esta institución permanece hasta 1918, fecha en que pasa a la Escuela Normal, volviendo como director al ya liceo Caracas (1922-1930).
Durante esta segunda estadía en dicha institución, conoció a muchos de los que 20 años después le instarían a encabezar la fundación de Acción Democrática (1939). Entre los personajes que pasaron por las aulas del liceo Caracas se encontraban entre otros: Raúl Leoni, Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Armando Zuloaga Blanco, Miguel Otero Silva y Edmundo Fernández.
En 1920, contando con apenas 36 años, es publicada su primera novela El Último Solar, que en 1930 sería reeditada con ciertas alteraciones bajo el nombre de Reinaldo Solar. Se puede decir que a partir de la publicación de esta primera obra, la carrera literaria de Gallegos empezó a cobrar fuerza y a afianzarse progresivamente. En tal sentido, en 1929 durante un viaje a Europa experimenta el éxito de la que es considerada su novela más importante Doña Bárbara, lo que además coincidió con una oferta de Juan Vicente Gómez para ocupar un puesto en su gobierno y con la enfermedad de su esposa Teotiste. Asimismo en Barcelona (España), concluyó 2 de sus obras magnas: Cantaclaro (1934) y Canaima (1935). Después de la muerte de Gómez (17.12.1935) regresó a Venezuela, iniciando junto a muchos de sus antiguos alumnos, una carrera política que lo llevaría a la Presidencia de la República en 1948. Estudiosos de su vida y obra señalan que el momento en que Gallegos se inserta en el mundo de la política coincide-debido al descuido de su trabajo narrativo por la militancia política-con un declive en el vigor creativo de su obra. Es por esto que aunque publicó algunos libros durante este tiempo, ninguno igualó a la trilogía compuesta por Doña Bárbara, Canaima y Cantaclaro. Como ejemplo de esta situación, tenemos dos trabajos suyos de este período: Pobre Negro (1937) y El Forastero (1942). El primero, según muchos críticos literarios marca el inicio del declive de su capacidad creativa, al tratarse de una novela de desigual narrativa acerca de los sucesos de la Guerra Federal. En el caso del segundo, se trata de un libro rehecho en base a una obra anterior, escrita en 1921, y que en todo caso resultó ser inferior.
Con relación a su carrera política y administrativa, tenemos que Gallegos fue nombrado durante el gobierno de Eleazar López Contreras, ministro de Instrucción Pública en marzo de 1937, cargo al que renunció en junio de ese mismo año. En junio de 1937 fue electo diputado al Congreso Nacional en representación del Distrito Federal (1937-1940). Luego ejerce la presidencia del Consejo Municipal del Distrito Federal entre los años 1940-1941. En este último año es lanzado como candidato presidencial en la campaña electoral que llevará a la presidencia al general Isais Medina Angarita. Posteriormente, el partido Acción Democrática (AD), del cual figura como miembro fundador, lo postula como candidato a la presidencia en 1947, siendo electo Presidente Constitucional de la República, el 14 de diciembre de ese año.
El 24 de noviembre de 1948, como consecuencia entre otras cosas al sectarismo político que caracterizó al llamado "trienio adeco", y a su renuencia a acceder a las exigencias de las Fuerzas Armadas-representadas por Marcos Pérez Jiménez, Carlos Delgado Chalbaud y Luis Llovera Páez -que consistían fundamentalmente en la expulsión de Rómulo Betancourt del país y al cambio de su gabinete (formado en su mayoría por adecos), fue derrocado Rómulo Gallegos exiliándose en México. Durante su exilio en este país, muere su esposa en Ciudad de México, el 7 de septiembre de 1950.
Premio Nacional de Literatura (1957-1958), elegido por unanimidad como individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua (1958), Rómulo Gallegos ha sido reconocido como uno de los principales escritores del país. Como muestra de este reconocimiento se creó en 1965 el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos-uno de los más prestigiosos de Latinoamérica-y en 1972, se fundó en Caracas el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG).

JULIO GARMENDIA

El Tocuyo, 09 de enero de 1898
Caracas, 08 de julio de 1977


Nació en El Tocuyo, estado Lara, el 9 de enero de 1898, Autor de una obra recogida en cuatro volúmenes, es uno de los cuentistas y autores de relatos más innovadores de América Latina. Su infancia transcurrió en una hacienda cercana a El Tocuyo.
Cursó estudios de primaria y secundaria en Barquisimeto y publicó sus primeros escritos en las páginas del periódico estudiantil ExceLçior y en los diarios El Eco Industrial y El Impulso. Se trasladó con su padre a Caracas (1915- 1924), donde publicó relatos, crónicas y poemas en periódicos y revistas de la capital. Esta parte de su obra fue recogida después de su muerte en sendos libros: Opiniones para después de la muerte (1984) y La ventana encantada (1986).
Comenzó en aquellos años a escribir los relatos que integran su libro más reputado: La tienda de muñecos (París, 1927). Empleado en el Ministerio de Fomento en 1923, aprovechó una misión técnica a Roma, en mayo de 1924, para permanecer en Europa durante 16 años. Fue agregado civil de la Legación de Venezuela en Francia (1926) y cónsul en Génova (1929-1936).
Regresó a Venezuela al estallar la Segunda Guerra Mundial. Desde 1939 hasta su muerte residió modestamente en dos hoteles de Caracas, el Pensilvania y el Cervantes. En el Cervantes conoció en 1947 a la estoniana Hilda Kehrig, a quien estuvo sentimentalmente unido hasta su muerte.
Apartado de los círculos intelectuales, escribió en soledad otro conjunto de relatos, recogidos bajo el título La tuna de oro (1951). De los numerosos relatos inéditos que dejó al morir, sólo ocho han sido publicados en el volumen, La hoja que no había caído en su otoño (1979). Falleció en Caracas el 8 de julio de 1977.

RUFINO BLANCO FOMBONA

Caracas, 17 de junio de 1874
Buenos Aires, 16 de octubre de 1944


Importante escritor y político venezolano de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Fueron sus padres Rufino Blanco Toro e Isabel Fombona. Los estudios primarios y medios los cursó en los colegios Santa María y San Agustín de Caracas. En 1889, se graduó de bachiller e ingresó a la Universidad Central de Venezuela para estudiar derecho y filosofía; estudios que abandona al poco tiempo para ingresar en la Academia Militar (1891). En 1892, participa en la Revolución Legalista, tras lo cual viajó a Estados Unidos (1892-1895) como cónsul de Venezuela en Filadelfia. De regreso a Venezuela se incorpora como colaborador de El Cojo Ilustrado. En 1895, es publicado su primer escrito impreso, el poema "Patria". En 1896 se desempeña como agregado de la Legación Venezolana en Holanda. Regresa a Venezuela en 1898 y al año siguiente, publica su primer libro Trovadores y trovas. En 1899 actúa como cónsul de Santo Domingo en Boston. Al tomar el poder Cipriano Castro el 23 de octubre de 1899, lo nombra secretario general del estado Zulia (1900); en Maracaibo publicó su panfleto De cuerpo entero.
Entre 1901 y 1904 fue cónsul de Venezuela en Ámsterdam, y de regreso al país fue designado como gobernador del territorio federal Amazonas en 1905. Durante esta gestión se opuso al monopolio del caucho que se llevaba a cabo en la región, lo que le costó ser acusado y detenido por un tiempo. En la prisión de Ciudad Bolívar, escribió una de sus novelas más conocidas El hombre de hierro. Luego de ser liberado vuelve a Europa donde vive entre 1906 y 1908. Derrocado el régimen de Cipriano Castro, ocupó como diputado, la Secretaría de la Cámara de Diputados. No obstante, al poco tiempo comenzó a realizar severas críticas al gobierno de Juan Vicente Gómez, que produjeron su encarcelamiento en La Rotunda por un año (1909-1910) y luego enviado al destierro hasta 1936. Su exilio lo llevó a vivir en París (1910-1914), y luego en Madrid (1914-1936). En España continuó su labor como escritor, perteneciendo a este período el panfleto antigomecista Judas capitolino (1912); 2 tomos de su diario La novela de dos años (1929) y Camino de imperfección (1933); varios estudios críticos como los que aparecen en Grandes escritores de América (1917) o en El modernismo y los poetas modernistas (1929); crónicas como las que se presentan en La lámpara de Aladino, o estudios históricos como El conquistador español del siglo XVI (1921). En 1925, su nombre fue propuesto para el otorgamiento del Premio Nóbel de Literatura. Durante su permanencia en el exterior, ejerció diversos cargos públicos: cónsul del Paraguay en Toulouse (1918-1925), en Lyon (1927) y en Lérida (1928-1932). Restablecida la República en España (1931), se desempeñó como gobernador de las provincias de Almería (1932) y Navarra (1933). Dos años después de la muerte de Gómez (17.5.1935) regresa a Venezuela. En 1939, siendo presidente del estado Miranda, fue incorporado como individuo de la número de la Academia Nacional de la Historia. Posteriormente, entre los años 1939 y 1941, fue ministro de Venezuela en Uruguay. Los últimos años de su vida los dedicó al estudio de la figura de Bolívar, publicando los siguientes títulos: Bolívar y la guerra a muerte, El espíritu de Bolívar y Mocedades de Bolívar. Murió cuando viajaba por Argentina, por lo que sus restos fueron repatriados y enterados en el Cementerio General del Sur, el 8 de diciembre de 1944. El 23 de junio de 1975 sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional.

FERNANDO PAZ CASTILLO

Caracas, 11 de abril de 1893
Caracas, 30 de abril 1981


Poeta, crítico literario, diplomático, educador y miembro fundador del Círculo de Bellas Artes. En la biblioteca de sus padres, Ignacio Paz Castillo y Luisa Aristiguieta, comienza a formar su gusto por la lectura y a definir su vocación literaria. La educación media la realizó en el colegio de los padres franceses de Caracas. En dicha institución educativa entabló una entrañable amistad con otros 2 poetas, Enrique Planchart y Luis Enrique Mármol. En 1910, ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Venezuela, pero 2 años más tarde, se retira ante la clausura de la institución y abandona el propósito de graduarse de abogado. Se da conocer como poeta en la revista Cultura (1912), de la que es cofundador. Ese mismo año figura entre los fundadores del Círculo de Bellas Artes. En 1914, fija su residencia en Los Teques, cuyos alrededores campesinos tienen gran influencia en el paisaje poético de su obra.
En 1918 regresa a vivir a Caracas; trae listos para imprenta los originales de su primer poemario, que iba a titularse Canciones del convaleciente y que nunca llegó a editarse. Fernando Paz Castillo, figura como uno de los principales representantes de la llamada Generación de 1918, considerada como punto de partida de la literatura venezolana contemporánea. De 1922 a 1936 ejerce la docencia en el Instituto San Pablo, de los hermanos Roberto y Raimundo Martínez Centeno, y en la Escuela Normal de Varones, conocida después como Escuela Normal Miguel Antonio Caro. Uno de sus compañeros en la vida y en las letras es Rómulo Gallegos, a quien sugiere el tema central que el novelista desarrolla en La Trepadora (1925), cuya primera edición le está dedicada. Entre 1936 a 1959 se consagra al servicio exterior de Venezuela: sirve en España (1936), Francia (1937), Argentina (1938), Brasil (1939), Inglaterra (1940-1944), México (1944), Bélgica (1945-1948), Italia (1948), Ecuador (1949-1953), Canadá (1953-1958) y nuevamente Ecuador (1958-1959). En Barcelona (España), donde se inicia como cónsul general, presencia los sangrientos inicios de la guerra civil española. Más tarde en Londres, como primer secretario y consejero, padece los bombardeos de la aviación alemana durante la Segunda Guerra Mundial. En 1959 se retira del servicio exterior y se residencia definitivamente en Caracas. Por este tiempo colabora con frecuencia en periódicos y revistas literarias; escribe numerosos y densos prólogos; publica libros de poesía y de crítica literaria; ingresando además como individuo de número en la Academia Venezolana de la Lengua el 28 de octubre de 1965 y recibe el Premio Nacional de Literatura en 1967.

MIGUEL OTERO SILVA

Barcelona, 23 de noviembre de 1908
Caracas, 28 de agosto de 1985


Miembro de la llamada "Generación del 28", Miguel Otero Silva tuvo una destacada labor como escritor, humorista, periodista y desde luego como político. Fueron sus padres Enrique Otero Vizcarrondo y Mercedes Silva Pérez. En cuanto a su educación, tenemos que cursó estudios de bachillerato en el liceo San José de Los Teques y posteriormente, en el liceo Caracas, dirigido por Rómulo Gallegos; en este instituto fue compañero de jóvenes como Rafael Vegas, Isaac J. Pardo, Rómulo Betancourt, y Jóvito Villalba. Luego de concluir la secundaria en 1924, comenzó estudios de ingeniería civil en la Universidad Central de Venezuela, los cuales no culminó. En 1925, publica en la revista Élite su primer poema titulado "Estampa", influenciado por los modernistas Rubén Darío y Amado Nervo. Asimismo, durante este tiempo aflorará otra inquietud en él: el humorismo; motivo por el cual comenzará con el seudónimo de Miotsi a escribir en el periódico Fantoches y en la revista Caricaturas. Durante los acontecimientos políticos de la Semana del Estudiante (febrero de 1928), Miguel Otero Silva es vinculado a la conspiración militar del 7 de abril de 1928, por lo que es acosado por la policía y debe huir al extranjero, donde prosigue su actividad política. Una vez en el extranjero, forma parte del contingente de venezolanos que comandados por Gustavo Machado y Rafael Urbina López, toma el fuerte Ámsterdam de Curazao y prepara una invasión a Venezuela por las costas de Falcón (junio 1929). Cabe destacar, que en este tiempo comenzó a escribir Fiebre, novela testimonial que publicará 10 años más tarde.
En 1930, resuelve darle a sus actividades políticas una estructura ideológica, afiliándose al Partido Comunista Internacional. Después de la muerte de Juan Vicente Gómez (17.12.1935), regresa a Venezuela. A partir de este momento, gracias a que Eleazar López Contreras permitió cierta libertad de prensa, Miguel Otero Silva escribe en el diario ahora versos humorísticos-con cierto contenido político-titulados "Sinfonías tontas", los cuales firma con el seudónimo Mickey. En marzo de 1937, es expulsado del país, bajo la acusación de "comunista"; viajando a México, donde publica su primer poemario Agua y Cauce y luego a Estados Unidos, Cuba y Colombia. De regreso a Venezuela, Otero Silva edita en 1940 su novela Fiebre y en 1941 funda, junto a Francisco José "Kotepa" Delgado y el pintor y caricaturista Claudio Cedeño, El Morrocoy Azul, semanario humorístico donde escriben Francisco Pimentel (Job Pim), Andrés Blanco, Antonio Arráiz, Aquiles Nazoa, Isaac J. Pardo, Pedro Juliac, entre otros; ese mismo año, crea también el semanario de izquierda Aquí Está. En 1943, en plena Guerra Mundial, su padre Enrique Otero Vizcarrondo, quien había viajado a Estados Unidos para adquirir una imprenta para el Morrocoy Azul, decide aprovechar la oportunidad para fundar un diario; de allí surge El Nacional, cuyo primer jefe de redacción fue el propio Miguel Otero Silva, y director el poeta Antonio Arráiz.
En 1949, Otero Silva se gradúa de periodista en la Universidad Central de Venezuela y preside la Asociación Venezolana de Periodistas. En 1951, se separa del Partido Comunista de Venezuela, expresando que no estaba hecho para las disciplinas de partidos. Una vez alejado de la práctica política, vive una época de creación literaria: marcha al Guárico y, luego de investigar durante un año como floreció y cómo, debido a las fiebres palúdicas, se derrumbó la población de Ortiz, escribe Casas Muertas, novela con la cual gana el Premio Nacional de Literatura (1955-1956) y el Premio de Novela Arístides Rojas. Apresado en los últimos días del gobierno de Marcos Pérez Jiménez, al ser derrocado éste (23.1.1958) es electo senador por el estado Aragua en diciembre de 1958, año en que aparece su Elegía Coral a Andrés Eloy Blanco y en el que además obtiene, por otro lado, el Premio Nacional de Periodismo. Siendo director del diario El Nacional, recibió presiones por parte de gobierno de Rómulo Betancourt, debido a sus posiciones políticas, motivo por el cual se separó de la redacción del periódico, no volviendo a intervenir en la redacción del mismo, salvo en contados casos (números especiales, etc.). Como senador, promueve la creación del Instituto Nacional de Cultura y Bellas (INCIBA, 1960). En 1961, de regreso a la narrativa, publica Oficina Número 1, novela que relata el acontecer petrolero que se desarrolla en El Tigre, estado Anzoátegui. Si Fiebre se inspiró en la lucha contra el régimen de Gómez, su novela La muerte de Honorio (1963) respondió a la lucha que se hizo contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y que de laguna manera sirvió como denuncia de los presos y torturados por parte de la policía política del régimen.
En 1965 vuelve una vez más a la poesía, al publicar un libro titulado La mar que es el morir. Ese mismo año, publica Las Celestiales, texto humorístico firmado con el seudónimo Iñaqui de Errandonea. En 1967 es elegido individuo de número de la Academia Nacional de la Lengua, institución a la que se incorpora el 6 de marzo de 1972. En 1970 edita la novela Cuando quiero llorar no lloro, que representa según los críticos una evolución dentro de su propia técnica, pues utiliza el lenguaje coloquial, trastocando leyes gramaticales, así como los tiempos del relato. Un año después, deja al lado la escritura testimonial que había practicado hasta entonces y ensaya el tema histórico en Lope de Aguirre, príncipe de la Libertad. En 1975, reanuda su tendencia humorística al lanzar la versión de Romeo y Julieta de Shakespeare. En mayo de 1980, le es otorgado el Premio Lenin de la Unión Soviética y en 1984, parece su último libro, La Piedra que era Cristo. Días antes de morir, manifestó que pronto iniciaría una investigación para escribir una novela, cuyo tema sería el espíritu aborigen de América, caracterizado en esa ocasión, por el pueblo maya.

MANUEL VICENTE ROMERO

Valencia o Camatagua, 1864
Arataca (Colombia), 22 de agosto de 1917


Telegrafista, escritor y político. Autor de la novela Peonía (1890). Se desconoce con exactitud el lugar de su nacimiento. Algunos historiadores sostienen que nació en Valencia, mientras que otros indican que fue en Camatagua. Telegrafista de oficio, siendo adolescente se incorpora a la lucha armada y a las actividades de oposición contra el gobierno de Antonio Guzmán Blanco. En 1885, es uno de los protagonistas de La Delpinada, manifestación satírica con la que los intelectuales de la época criticaron el régimen del Ilustre Americano. Estas actividades llevan a Romero a conocer pronto cárceles y exilios y a oscilar entre la adhesión o el rechazo a los distintos gobiernos que suceden en el país. Por esa misma fecha, inicia la publicación de una serie de trabajos literarios en periódicos y revistas. Entre los principales órganos en los que colabora figuran El Eco Andino, El Industrial (1891), La Mamola, El Avisador Comercial, y Cosmópolis (1894-1895), en los que publicó cientos de artículos de naturaleza literaria y política. En 1890 publicó la novela Peonía, en la que cristaliza el "criollismo" en la literatura venezolana. Para muchos críticos, Peonía señala la aparición de un modelo en el que se ponen en juego elementos como el ambiente, los personajes-símbolos y las descripciones de realismo criollista, a la vez que crea una temática y una fórmula que serán usadas por novelistas posteriores. Sin embargo, a pesar de las repercusiones de este trabajo, Romero no logra proseguir de una manera sistemática sus inclinaciones literarias, ya que la acción política dispersó sus esfuerzos. En tal sentido, de Marcelo, Escenas de la vida revolucionaria y Mi parroquia, proyectos de otras novelas, sólo salieron a la luz pública fragmentos.
En 1892, milita bajo las órdenes de Cipriano Castro hasta llegar a ser su jefe de Estado Mayor en la campaña de los Andes. Asimismo, cuando Castro llega al poder en 1899, Romero se pone a su servicio, ocupando los cargos de oficial mayor de la división Táchira acantonada en el cuartel San Carlos de Caracas y de administrador de aduana. Sin embargo, su amistad con Castro no impidió que visitara nuevamente la prisión, a pesar de lo cual siguió apoyando su gobierno. Ascendido al grado de general del Ejército, participa en las campañas militares contra los enemigos del presidente Castro. En 1902, rompe con Castro, lo combate y se exilia en Estados Unidos, Perú, Trinidad, llevando una vida de privaciones y desempeñándose en modestos oficios. En 1909, regresa a Venezuela, pero al atacar por escrito a los funcionarios gubernamentales, se ve obligado a salir de nuevo al exilio. En Europa coincide con Castro con el que se reconcilia. Tras regresar a Trinidad, en 1915 viaja a Colombia. Instalado en Aracataca se dedica con poco éxito, a la destilación de licores y a la agricultura, mientras conspira con un grupo de exiliados venezolanos. Atento siempre a la injusticia, amante de la ironía y de la sátira, Romero acuñó no pocas frases lapidarias para juzgar a sus coetáneos, siendo la más cita de éstas: "...Venezuela es el país de las nulidades engreídas y las reputaciones consagradas...", la cual publicó en enero de 1896 en El Cojo Ilustrado de Caracas.
  

LUIS ENRIQUE MÁRMOL

Caracas, 21 de agosto de 1897
Valencia, 17 de septiembre de 1926


Abogado y poeta. Hijo del poeta Luis Mármol y de Rosa Amelia Infante. Cursó su educación primaria y secundaria en el colegio de los padres franceses de Caracas. Se graduó de bachiller en filosofía el 27 de septiembre de 1912. Cuatro días después, para sofocar las protestas estudiantiles que culminaron con la huelga decretada por la Asociación General de Estudiantes, el gobierno del general Juan Vicente Gómez clausuró la Universidad Central de Venezuela, situación que se prolongó hasta el 7 de julio de 1922. Debido a estas circunstancias, Luis Enrique Mármol tuvo que paralizar sus estudios de leyes, y dedicarse a escribir poesía, publicando su primer libro de poemas La locura del otro, en 1927. En 1913, cuando aún no había cumplido los 16 años, publicó su primer poema, cuyo título, Misantropía, ya dejaba entrever el carácter sentimental, lúgubre, doloroso y pesimista que impregnaría después la mayor parte de su obra literaria.
La muerte trágica de su padre, acaecida en San Fernando de Apure el 16 de febrero de 1914, quizás profundizó aún más la tristeza y melancolía de su personalidad. En tal sentido, el poeta José Tadeo Arreaza Calatrava publicó en 1915, en la página literaria de El Nuevo Diario, un elogioso comentario acerca del "...raro y armonioso Luis Enrique Mármol..." Durante su obligado receso como estudiante universitario, se desempeñó como redactor de El Universal y como colaborador de diversos diarios y revistas de Caracas, firmando sus escritos con diversos seudónimos: "Cómodo Comodián", "L'enfant de Marbre", "Renato Molina", "Luis Venezuela", "Gregorio Iturriza", "Cándido Perez", "Kara-Keño", "Lem". Con este último, publicó en 1923 un pequeño folleto de 54 páginas titulado Pastiches criollos en el cual, con el estilo festivo, irónico y humorístico, contrapuesto al de sus otros poemas, hizo, según Pedro Emilio Coll, "... la mejor crítica que tenemos de nuestro tiempo..." Miembro de la llamada Generación de 1918, Luis Enrique Mármol es considerado como su abanderado y uno de sus poemas, "Canta absurdo", según Julián Padrón, pudiera constituir el "manifiesto" de dicha generación literaria, de la cual forman parte Fernando Paz Castillo, Andrés Eloy Blanco, Pedro Sotillo, Enrique Bernardo Núñez y Antonio Arráiz, entre otros. Mármol obtuvo el título de doctor en ciencias políticas en la Universidad Central de Venezuela el 14 de febrero de 1925, con una tesis titulada "El aparte 3° del art. 6° del Código Penal". Tras radicarse de manera definitiva en Valencia, falleció el 17 de septiembre de 1926 en un accidente automovilístico.

JOSÉ TADEO ARREAZA CALATRAVA

Aragua de Barcelona, 24 de junio de 1882
Caracas, 01 de mayo de 1970


Poeta, abogado y diplomático. Fueron sus padres el general Diego Arreaza Monagas y Petronila Calatrava. Realizó los estudios de primaria y secundaria en su pueblo natal. En 1899 ingresó en la Universidad Central de Venezuela para estudiar ciencias políticas; el 31 de diciembre de 1906 presentó su tesis de doctorado, previamente editada, con el título Recurso de casación en Venezuela y recibió el grado de doctor en ciencias políticas el 19 de febrero de 1907. Alternando con su carrera universitaria, cultivaba la poesía y se dedicaba a la bohemia literaria. En tal sentido, desde 1902 colaboró asiduamente, como poeta, prosista y dibujante, en El Cojo Ilustrado. Cónsul de Venezuela en Santander (España, 1909-1912), publica el Canto a Venezuela y su primer poemario titulado Cantos de la carne y del reino interior (1911). Posteriormente, fue encargado del consulado de Venezuela en Amsterdam (1912-1914).
En 1913 edita en París su segundo libro de poesía: Odas. La triste y otros poemas. Durante su permanencia en Europa trató personalmente a literatos y artistas, como Marcelino Menéndez y Pelayo, Benito Pérez Galdós, Rubén Darío, Miguel de Unamuno, Sarah Bernhardt y otros. Tras su regreso a Venezuela a principios de 1915, se entregó a actividades literarias, políticas y jurídicas. Fue colaborador de los principales periódicos y revistas de esa época: El Nuevo Diario, El Universal, Cultura Venezolana, Actualidades, La Revista. En 1916, ganó el premio en el certamen literario promovido por El Nuevo Diario con su poema XIX de Abril. Con motivo de la celebración del primer centenario del Congreso de Angostura (1919), fue nombrado jurado en el concurso literario programado y realizado en Ciudad Bolívar; en esa ciudad fue miembro fundador de la Sociedad de la Historia, y se le encomendó el discurso inaugural de la misma. En 1921, con motivo del centenario de la batalla de Carabobo obtuvo el primer premio en el concurso promovido por la Academia Nacional de la Historia con su Canto a la batalla de Carabobo. Arreaza Calatrava ejerció a intervalos su profesión de abogado o de juez en Zaraza, en Ciudad Bolívar, en Tucupita, en Margarita y en Caracas. Intervino como abogado defensor de algunos militares y civiles implicados en la sublevación del 7 de abril de 1928, por lo cual fue encarcelado en La Rotunda y estuvo preso hasta 1931. Aunque Calatrava, había sido seleccionado como uno de los candidatos para formar la Junta de Gobierno en el caso de la supuesta caída del régimen del general Juan Vicente Gómez, la noticia de la muerte de su padre le produjo la pérdida de sus facultades mentales, por lo cual fue puesto en libertad pero desde entonces quedó impedido para desarrollar una labor literaria, profesional o política. Para recobrar su salud, fue llevado a Trinidad e internado en un sanatorio y a la muerte del general Gómez, retornó a Venezuela. En 1957, sufrió una parálisis y el 15 de enero de 1962 ingresó en el hogar clínica San José de Tarbes, en donde se mantuvo retirado hasta su muerte. Allí, en 1965, recibió el Premio Nacional de Literatura correspondiente al bienio 1963-1964.


LUIS BARRIOS CRUZ

El Guayabal (Guárico), 06 de febrero de 1898
Caracas, 01 de febrero de 1968


Poeta, periodista, político, y miembro de la llamada Generación del 28. Fueron sus padres Luis Barrios Parra y Josefa Cruz Sanojo. Siendo aún muy niño, su familia se traslada a Calabozo donde recibe su educación primaria y la secundaria hasta tercer año. No obstante, debido a los escasos recursos de su familia no pudo completar sus estudios. Años después se inicia como comerciante pesando granos y midiendo telas. Después ejercerá cargos en la administración de justicia del distrito, como secretario del jefe civil, y como oficial de la Secretaría General de Gobierno de Guárico. A pesar de sus múltiples ocupaciones durante este período se siente atraído por la literatura, leyendo cuanto cae en sus manos. En este sentido, funda y redacta los periódicos locales: Ecos de la Pampa (1921), Clavileño (1923-1924) y finalmente El Diario, el primero de su clase que circula en su estado natal (julio de 1926, y que dura poco tiempo.
En 1920 es designado diputado a la Asamblea Legislativa del estado Guárico. En 1927 obtiene un premio literario en los juegos florales de Ciudad Bolívar, con motivo del centenario de Juan Bautista Dalla Costa. En 1928 se traslada a Caracas donde trabaja en El Universal, como corrector de pruebas, pasando luego por sus cualidades a redactor del mismo diario. Durante este tiempo establece contacto con los más representativos escritores y poetas de la llamada Generación del 28, en la cual por su edad, debe ser incluido. En 1931 aparece su primer libro de poesía, titulado Respuesta a las piedras. En 1936, fue nombrado por Juan de Guruceaga como director del recién creado diario Ahora al cual convierte en medio de expresión de los nuevos movimientos políticos y sociales que tras la muerte de Juan Vicente Gómez, reclaman el establecimiento de una democracia en el país. Asimismo, Ahora es considerado como el primer diario de corte moderno de Venezuela, por sus variadas secciones, por la plana de sus colaboradores, entre los cuales no son de menor importancia quienes, desde las filas clandestinas del Partido Democrático Nacional (PDN), envían sus columnas bajo seudónimos, sobre economía, finanzas, sindicalismo, o problemas internacionales. Barrios Cruz editorializa cada poniendo el acento en asuntos importantes del quehacer público y privado. Su segundo libro de versos, Plenitud, se publica en 1941. A este le siguieron: Cuadrante (1944); Romancero de la Coromoto (1952), en colaboración con Julio Ramos; La sombra del avión (1954); Decoraciones (1967). Entre 1938 y 1942, Barrios Cruz se desempeñó como senador por el estado Guárico. Luego de esto ejerce los cargos de jefe de gabinete de Relaciones Exteriores (1946-1948) y director de Información Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores (1949-1950 y 1958-1962). En este último año es encargado de la Dirección General de dicho ministerio. El 25 de mayo de 1955 fue incorporado como individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua. En 1968, siendo director de la biblioteca Nacional muere en un accidente vial.

MANUEL FELIPE RÚGELES

San Cristóbal, 30 de agosto de 1903
Caracas, 04 de noviembre de 1959


Poeta, periodista y político venezolano. Fueron sus padres Manuel Salvador y Ana Rita Cacique. La educación primaria la cursó en el colegio Alemán de su ciudad natal, mientras que la secundaria la realizó en el liceo Simón Bolívar de esta misma ciudad. De manera autodidacta cultivó las bellas letras y el periodismo, formando parte de los poetas de la llamada Generación de 1918. Como consecuencia de algunos trabajos críticos al régimen del general Juan Vicente Gómez, que publicó en el diario marabino Excelsior, del cual era jefe de redacción, fue hecho preso y encerrado en el castillo San Carlos del Zulia, saliendo al exilio con destino a Colombia en 1929. En Bogotá fue secretario de Eduardo Santos, fundador y director del diario El Tiempo, quien más tarde sería presidente constitucional de Colombia. En 1936, tras la muerte de Gómez, Rugeles regresa a Venezuela desempeñando diversos cargos hasta 1945 entre los que destacan: el de secretario del ministro de Hacienda, diputado a la Asamblea Legislativa del estado Táchira, director de la revista El Agricultor Venezolano, director del diario Crítica, director del gabinete del Ministerio de Agricultura y Cría, director del gabinete de Hacienda y director de la Oficina Nacional de Prensa.
Secretario de la delegación venezolana ante la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington (1948), fue consejero cultural de la Embajada de Venezuela en Buenos Aires. En 1953 fue director de Cultura y Bellas Artes del Ministerio de Educación y director de la Revista Nacional de Cultura (1953-1957). En la última parte de su vida fundó y dirigió una revista para los niños con el nombre de Pico-Pico. Dentro de sus obras poéticas figuran: Cántaro (1937), Oración para clamar por los oprimidos(1939), La errante melodía (1942), Aldea en la niebla (1944), Puerta de cielo (1945), Luz de tu presencia(1947), Canto a Iberoamérica (1947), poema premiado en los Juegos Florales Interamericanos, organizados en México por la Unión Femenina Iberoamericana, el 12 de octubre de 1947, Memoria de la tierra (1948), Copias(1947), ¡Canta pirulero! (1950), Cantos de sur y norte(1954), que mereció el Premio Nacional de Literatura de ese año, y Dorada estación(1961), publicado después de su muerte.

LEOPOLDO LANDAETA ORAA

Guanare, 30 de diciembre de 1879
Caracas, 14 de octubre de 1947

Ensayista, poeta, traductor y periodista venezolano. Fueron sus padres Leopoldo Landaeta y Rosa Paula Oraa. Realizó estudios en su ciudad natal, en la escuela dirigida por Melquíades Vargas. Posteriormente, se trasladó a Caracas para estudiar la carrera de derecho en la Universidad Central de Venezuela, donde a pesar de su excelente aplicación no llegó a doctorarse. Desde muy joven se dedicó a la actividad periodística publicando artículos en el Correo de Portuguesa (Guanare) y en El Monitor Liberal (Caracas, 1896). Igualmente colaboró para El Constitucional (1900-1908), El Tiempo (1910), El Universal (1909-1914) y El Nuevo Diario (1913-1917), todos periódicos de Caracas. Trasladado a Caracas fundó El Estado, periódico de carácter literario y en el que demostró condición y gusto estético.
Landaeta Oraa dirigió la revista Cultura Venezolana (1927) y colaboró para El Cojo Ilustrado (1910-1915), Sagitario (1916), Atenas (1916-1918) y Válvula (1928). Entre 1919 y 1920 en plena dictadura de Juan Vicente Gómez desarrolló desde El Imparcial, periódico fundado por él mismo, una campaña denunciando las irregularidades cometidas en el asunto de los tranvías, lo cual llevó a la clausura de esa publicación. Después de esto se dedicó a realizar traducciones del inglés al español; traduciendo entre otras obras las siguientes: Las sabanas de Barinas de Richard Longfield Vowell; Vida pública de don Pedro Gual de Harold A. Bierck; El comercio y la navegación entre España e Indias en época de los Habsburgos y Los bucaneros de las islas occidentales en el siglo XVII de Clarence Henry Haring. Entre sus obras propias figuran una monografía dedicada a la historia del Banco de Venezuela, realizada bajo la dirección de Vicente Lecuna, y una antología de la poesía parnasiana y modernista en Venezuela, firmada con el seudónimo de Luis León. También se le atribuye una obra poética titulada Dístico profano, en la cual canta a Teresa de Jesús y a Madame Senigré. Entre los cargos públicos que desempeñó destaca el haber sido cónsul de Venezuela en Southampton (Inglaterra) y en Curazao.

MARIO BRICEÑO IRAGORRY

Trujillo, 15 de septiembre de 1897
Caracas, 06 de junio de 1958


Este ilustre trujillano fue uno de los más importantes ensayistas del siglo XX venezolano. Fueron sus padres Jesús Briceño Valero y María Iragorry. La primaria la cursó en su pueblo natal y el bachillerato en el Colegio Federal de Varones de Valera. En 1912 ingresó en la Academia Militar donde conoció al futuro presidente Isaías Medina Angarita. En 1914 tras renunciar a la vida militar regresa a Trujillo donde ejercerá el periodismo en las páginas de Ariel. Dos años después se trasladó a Mérida para estudiar derecho en la Universidad de Los Andes, institución en la que tuvo como compañeros, entre otros, a Diego Carbonell, Mariano Picón Salas y Caracciolo Parra León. Allí también conoció a Josefina Picón Gabaldón con quien contrajo matrimonio en 1923. En 1919 se desempeñó como director de Política y encargado de la Secretaría del estado Mérida. En 1920, se graduó de abogado en la Universidad de Los Andes. En 1921 ingresa a la Dirección de Política Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores junto a Lisandro Alvarado, Jacinto Fombona Pachano y José Antonio Ramos. Por ese tiempo se incorpora como maestro al Liceo Andrés Bello, del cual será director. En ese mismo año, publica Horas y en 1922, Motivos.
En 1922, viajó a Nueva Orleáns donde ejerció el cargo de cónsul de Venezuela (1923-1925). A su regreso a Caracas, recibió el doctorado en ciencias políticas en la Universidad Central de Venezuela (1925). En este último año publicó Ventanas en la noche e inició investigaciones de etnografía, lingüística y arqueología. En 1926, publicó Lecturas venezolanas. En 1927, retorno a Trujillo donde fue nombrado secretario general del estado, ejerciendo interinamente la presidencia del mismo. En ese mismo año, fue director de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela y publicó Ornamentos fúnebres de los aborígenes del Occidente de Venezuela. Al año siguiente publicó La fundación de Maracaibo e Historia de la fundación de la ciudad de Trujillo, cuyo título definitivo fue Los fundadores de Trujillo (1930). En 1930 fue incorporado como miembro de la Academia Nacional de la Historia, y dos años después a la de la Lengua. En 1936 se editó una de sus obras más sobresalientes, Tapices de historia patria. También en este año fue designado ministro plenipotenciario en Centroamérica, residenciado en San José de Costa Rica, donde actuó hasta 1941. Otros cargos públicos en los que se desempeñó fueron: la Dirección del Archivo General de la Nación (1942-1943), la Gobernación del estado Bolívar (1943-1944) y la Presidencia del Congreso de la República (1945).
A raíz del golpe de Estado que derrocó al gobierno de Isaías Medina Angarita el 18 de octubre de 1945, fue detenido y llevado preso al Cuartel de la Planicie. No obstante, a los pocos días fue liberado. En 1946, recibió el Premio Municipal de literatura por su obra Casa León y su tiempo, el Premio Nacional de literatura por su libro El regente Heredia o la piedra heroica. En 1949 fue designado como embajador de Venezuela en Colombia. Durante este período publicó una serie de libros que lo convirtieron en uno de los más importantes exponentes de la ensayística contemporánea de Venezuela. Algunos de esos títulos son: Alegría de la tierra, Vida y papeles de Urdaneta, el joven, El caballo de Ledesma, Los Riberas. En 1951, apoya la candidatura de Jóvito Villalba para las elecciones presidenciales de 1952. Ante el desconocimiento por parte de la Junta Militar del resultado de dichos comicios se exilia en Costa Rica (1953) y Madrid (1953-1958). En 1957, aparece su obra señalada como el libro síntesis de su doctrina: Por la ciudad hacia el mundo. En abril de 1958 retorna a Venezuela, pero 2 meses más tarde muere. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 6 de marzo de 1991.

EDUARDO ARCILA FARÍAS

Maracaibo, 17 de febrero de 1912
Caracas, 07 de enero de 1996


Destacado historiador y periodista venezolano. Fueron sus padres Delfín Arcila y Francisca Farías, quienes formaban parte de la primera generación de venezolanos descendientes de la colonia de judíos curazoleños radicada en Coro y Maracaibo a principios de nuestra vida republicana. La primaria la cursó en Tovar (Edo. Mérida) y la secundaria la realizó en el liceo Rafael María Baralt de Maracaibo. Antes de comenzar sus estudios universitarios, se dedicó al periodismo e intervino en las luchas gremiales que comenzaban a producirse en el país. En este sentido, durante este tiempo participó en la organización de sindicatos y asociaciones juveniles en el Zulia y Caracas, incluso en el activismo a favor de los conductores de tranvías, que hicieron la primera huelga nacional del transporte público. En Maracaibo fue periodista del diario Panorama (1933-1934); dirigió el diario El País (1935-1936) y publicó artículos en El Norte. En Caracas fue redactor del semanario Fantoches (1937) y del diario Ahora, del que también fue jefe de Información (1943); director de la sección de economía y finanzas del diario Crítica (1939-1941). También durantes estos años fue subdirector del diario El Tiempo y colaborador de los diarios El Universal, El Heraldo y El Nacional.
Cursó en la Universidad Central de Venezuela hasta el tercer año de derecho (1936-1938) y hasta el segundo año de economía (1940-1941). Su formación académica la interrumpió en varias ocasiones para desempeñar algunos cargos públicos, entre los que se cuenta la Dirección de Economía del Ministerio de Hacienda, del que fue excluido al ser derrocado el gobierno de Isaías Medina Angarita (1945). Luego de esto, viajó a Ciudad de México, donde ya era conocido como cuentista por un libro suyo publicado allí (Sudor: cuentos del mar y la tierra, 1941). En dicho país obtuvo una beca del Colegio de México, gracias a la cual pudo aprobar una maestría en historia en esa institución y producir su primer libro de historia (Economía colonial de Venezuela, 1946). En 1947, la John Simon Guggenheim Memorial Foundation le concedió una beca para realizar investigaciones en la Biblioteca del Congreso de Washington. Asimismo, la estadía en esta institución le sirvió para recoger extensos y valiosos datos que luego utilizó en algunas obras, como El siglo ilustrado en América: reformas económicas del siglo XVIII. En 1969 regresó al Colegio de México, donde se doctoró en historia. A su vuelta a Venezuela se incorporó al Instituto de Estudios Hispanoamericanos de la Universidad Central de Venezuela, de la cual fue secretario entre 1954 y 1958 y director desde este último año hasta 1980, cuando se jubiló, aunque continuó activo en el mismo.
Desde su regreso al país hasta antes de su fallecimiento Arcila Farías desarrolló una intensa y fructífera actividad historiográfica como autor de muchas obras de historia económica, director de proyectos de investigación, profesor de la Escuela de Historia de la UCV, conferencista en otras universidades, formador de investigadores en su especialidad y difusor de la historia colonial venezolana. En 1961 fundó la Revista de Historia, la cual circuló bajo su dirección hasta el número 31 (mayo-junio 1971) cuando dejó de publicarse. En 1966 la Universidad Central de Venezuela le confirió el doctorado honoris causa y en el mismo año la Academia Nacional de la Lengua lo designó miembro correspondiente. Entre 1978 y 1980 dirigió los estudios de postgrado del área de historia de la Universidad Central de Venezuela y simultáneamente a esa y otras obligaciones académicas fue director del Instituto de Antropología e Historia de la misma universidad. Por este tiempo el Estado mexicano lo distinguió como miembro del Consejo Consultivo de la Universidad Nacional José María Mora (1979-1983). De 1979 a 1996 fue miembro del Consejo Consultivo del Diccionario de historia de Venezuela editado por la Fundación Polar. En vida, Arcila Farías fue objeto de múltiples homenajes en reconocimiento de su trayectoria como historiador. Profesor honorario de la Universidad Santa María de Caracas, de la Universidad de Carabobo (Valencia), del Instituto Pedagógico de Barquisimeto. También en su reconocimiento se elaboró la obra Libro homenaje a Eduardo Arcila Farías, en el que participaron autores internacionales (Silvio Zavala y Luis González González, México; Julio Le Riverend, Cuba; Francisco Morales Padrón, España; Manuel Nunes Dias, Brasil; Ruggiero Romano, Francia) y venezolanos como Emilia Troconis de Veracoechea, Elías Pino Iturrieta, Guillermo Morón, Manuel Rodríguez Campos. Pocos antes de fallecer, Arcila Farías hizo una nueva incursión en la cuentística con el libro Interrogatorio bajo la luz (1992).


ARTURO USLAR PIETRI

Caracas, 16 de mayo de 1906.
Caracas, 26 de febrero de 2001


Es considerado por muchos como uno de los más grandes intelectuales de Hispanoamérica y una fuente de consulta obligatoria a la hora de emprender un estudio del siglo XX venezolano, debido tanto a la amplia obra que desarrolló en los ámbitos literario, histórico y político; así como por su participación directa en los más importantes sucesos de la Historia Contemporánea de Venezuela. Lejos de lo que comúnmente se piensa, Uslar Pietri nació en una familia de modestos recursos. Fueron sus padres el militar Arturo Uslar Santa María y Elena Pietri. Cursó estudios primarios en el Colegio Francés de Caracas (1913-1916) y en la "Escuela Federal de Varones" de Maracay (1916-1919). El bachillerato lo hizo en la Escuela Federal "Felipe Guevara Rojas" de Los Teques (1923-24.) Contando apenas con 14 años comenzó su carrera literaria escribiendo en periódicos aragüeños. Posteriormente colaboró en revistas caraqueñas con figuras tales como Miguel Otero Silva, Fernando Paz Castillo y Pedro Sotillo; con quienes además fundó en 1928 la Revista Válvula, órgano del movimiento vanguardista. En ese mismo año, publicó su primer libro "Barrabás y otros relatos". Graduado de Doctor en Ciencias Políticas en la Universidad Central de Venezuela (1929), viajó a Francia como Agregado Civil a la legación de Venezuela en París; lugar donde escribió su primera gran obra: Lanzas Coloradas, la cual publicó en Madrid en 1931.
Después de la muerte de Juan Vicente Gómez (17.12.1935), se inició un intenso debate ideológico acerca del camino que debía tomar la sociedad venezolana. A su regreso de Europa, Uslar Pietri se incorporó de inmediato a este interesante clima político, escribiendo una serie de editoriales en el diario caraqueño Ahora, entre los cuales destaca uno de sus más famosos y aún vigentes ensayos: "Sembrar el Petróleo" (14 de julio de 1936). El 19 de julio de 1939, fue nombrado Ministro de Educación; cargo desde el cual desarrolló una vasta labor en la transformación de la educación venezolana e incluso refrendó la primera Ley Orgánica de Educación del país. Miembro fundador del Partido Democrático Venezolano (PDV), cuyos estatutos y programa redactó, fue elegido Diputado a la Asamblea Legislativa por el Distrito Federal en 1944.
Ministro de Relaciones Interiores cuando se produjo el Golpe de Estado que derrocó al Presidente Isaías Medina Angarita (18.10.1945), fue expulsado del país, por lo que se residenció en Nueva York, donde ejerció el cargo de profesor de la Cátedra de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Columbia. A partir de 1948 comenzó a publicar en el diario caraqueño "El Nacional" la columna "Pizarrón", la cual publicó de manera ininterrumpida por 50 años hasta el 4 de enero de 1998. Ganador del Premio de Cuentos del diario "El Nacional" con su obra "El Baile de Tambor" (1949), retornó al país en 1950, y fue designado al año siguiente director del Papel Literario de "El Nacional". En 1953, a los pocos meses de haberse establecido la televisión en Venezuela, Uslar Pietri inició a través de Radio Caracas Televisión una serie de programas, los cuales tituló "Valores Humanos", en los que divulgó la vida de numerosos personajes que dejaron una profunda huella en la historia y cultura universal. Con estos programas Uslar se convirtió en el primer intelectual venezolano que utilizó la TV como medio difusor de la cultura. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura (1952-1953) por su obra "Las Nubes".
Con el retorno de la democracia, luego de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (23.1.1958), Uslar Pietri reinició su actividad política. En ese año fue elegido Senador por el Distrito Federal, como miembro independiente del partido Unión Republicana Democrática (URD). Más tarde, lanzó su candidatura presidencial para las elecciones de 1963, apoyado por el Movimiento Republicano Progresista (MRP). En esos comicios obtuvo el 16.1% de la votación nacional y el 39% de la votación del Distrito Federal, lo que le permitió ser elegido nuevamente Senador por dicha entidad para el período 1964-1969.
Fundador del partido Frente Nacional Democrático (FND) y como presidente de dicha organización (1964), apoyó al gobierno de Raúl Leoni, formando parte de la alianza que se conoció como "Amplia Base". En las elecciones presidenciales de 1968 fue elegido nuevamente Senador por el Distrito Federal esta vez en las planchas de su partido FND, cargo que compartió con la dirección de el diario El Nacional. En 1971 recibió el Premio Nacional de Periodismo y, el año siguiente, el Ministerio de Información y Turismo de España le otorgó el Premio Hispanoamericano de Prensa "Miguel de Cervantes".
Luego de retirarse de la actividad política, viajó a París como Embajador Delegado Permanente ante la UNESCO (1975). En ese cargo permaneció hasta 1979, cuando renunció y regresó al país para dedicarse con ahínco a la divulgación de la Historia de Venezuela a través de sus programas de televisión "Valores Humanos" y "Cuéntame a Venezuela". En 1982 recibió por segunda vez el Premio Nacional de Literatura, en esta oportunidad por su novela "La Isla de Robinson". En 1990 le fue otorgado el Premio "Príncipe de Asturias", Mención Letras, por su condición de "creador de la Novela Histórica Moderna Latinoamericana", y al año siguiente, el Premio Internacional de Novela "Rómulo Gallegos", por su obra "La Visita en el Tiempo", convirtiéndose de esta manera en el primer venezolano que obtiene este galardón.

GUILLERMO MENESES

Caracas, 15 de diciembre de 1911
Porlamar, 29 de diciembre de 1978


Destacado escritor venezolano, autor del cuento La balandra Isabel llegó esta tarde, que luego sería llevada al cine. Fueron sus padres Olegario Meneses y Matilde Amitesarove. Cursó primaria en el colegio Chaves y en el instituto San Pablo. En cuanto a la secundaria la realizó en el colegio San Ignacio de Caracas. Desde muy joven se inicia en el campo de las letras, como colaborador de la revista Élite (1930). En 1934, la Asociación de Escritores de Venezuela publica su primer cuento, La balandra "Isabel" llegó esta tarde. Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela (1935), combina sus actividades profesionales con la carrera de escritor. Procurador general del estado Miranda; fiscal del Ministerio Público en el estado Guárico; juez de primera instancia en lo penal del estado Anzoátegui y relator de la Corte Suprema del estado Guárico.
A partir de la década de los 40's se desempeñó como colaborador de importantes diarios y publicaciones de Venezuela y el exterior como la Revista Nacional de Cultura (desde 1941), El Nacional (desde 1945) y la Revista de América de Bogotá (1946). Ganador del concurso de cuentos de la revista Élite con "Campeones" (1939), publica El mestizo José Vargas (1942) y La mujer, el as de oros y la luna (1948). Escribiente supernumerario del Ministerio de Relaciones Exteriores, es nombrado primer secretario de la Embajada de Venezuela en Bruselas (1953-1957) y luego con el mismo cargo, en la Embajada de Venezuela en París (1957-1959). Ganador del Premio Arístides Rojas de novela con El falso cuaderno de Narciso Espejo (1952), escribe en el papel literario de El Nacional (desde 1954). Director de la revista Élite ; Premio Municipal de Prosa (1963) por su obra La misa de Arlequín, dirige la revista del Consejo Municipal de Caracas, llamada Crónica de Caracas (noviembre 1964), donde escribe con los seudónimos de "Juan de Caracas" y "José de las Gradillas". Cronista de la ciudad de Caracas desde 1965 hasta su muerte, fue galardonado en 1967 con el Premio Nacional de Literatura por su obra en conjunto.

Juan Vicente Camacho Clemente

Caracas, 08 de julio de 1829
París, 04 de agosto de 1872


Diplomático y poeta venezolano. Fueron sus padres Gabriel Camacho y de Valentina Clemente Bolívar; además era sobrino-nieto de Simón Bolívar y hermano de Simón Camacho. Recibió su educación en el colegio Independencia de Caracas y comenzó estudios superiores en la Universidad Central de Venezuela, los cuales tuvo que interrumpir por los sucesos políticos del 24 de enero de 1848, relacionados con el asalto al Congreso Nacional. En consecuencia durante este tiempo se dedicó entonces a ejercer actividades comerciales en La Guaira y en el valle del río Choroní. En 1853, viajó al Perú como secretario de la Legación de Venezuela. En la capital peruana fundó junto con Hilarión Nadal, el periódico El Heraldo. En 1857 fue ascendido a cónsul de Venezuela en Lima. Además de esto, trabajó en 1860 como intérprete en la Cancillería peruana y en 1863, fue nombrado secretario de las conferencias celebradas entre el gobierno peruano y el ministro plenipotenciario de Estados Unidos para reanudar las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Tras el bombardeo de El Callao (2.5.1866) por parte de la armada española, Camacho fue nombrado agente secreto del Perú ante el gobierno venezolano para tratar problemas relacionados con la guerra contra España, celebrando en esa oportunidad varias entrevistas con el presidente Juan Crisóstomo Falcón. Regresó al Perú en 1867, viajando luego a Europa como comisionado del gobierno peruano en negociaciones de índole comercial. En 1871, fue nombrado miembro correspondiente extranjero de la Real Academia Española de la Lengua. En sus escritos usó los seudónimos de «Terepaima» y «Alí Bey». En 1972 fue publicada en París una recopilación de sus poesías.

LEONCIO MARTÍNEZ (Leo)

Caracas, 22 de diciembre de 1888
Caracas, 14 de octubre de 1941


Importante humorista, periodista, poeta, publicista, dramaturgo y caricaturista del siglo XX venezolano. En 1912 fue uno de los principales promotores de la creación del Círculo de Bellas Artes. Fueron sus padres Juan Martínez Zozaya e Isabel Martínez. En su rol de periodista colaboró en la redacción de periódicos y revistas de Venezuela, tales como El Cojo Ilustrado (1908), La Voz del Pueblo, El Nuevo Diario (1913) La Linterna Mágica y Pitorreos (1918). Junto a Francisco Pimentel (Job Pim), fundó en 1923, el semanario Fantoches, del que fue director y principal colaborador hasta su muerte. Fuera de Venezuela, trabajó como ilustrador y redactor de la revista Carnaval de Puerto Rico, para lo cual fue contratado en 1911. Con el seudónimo "Leo", redactó columnas de crítica literaria, taurina y de actualidad, en el semanario Fantoches, así como la permanente sección Leo y Comento, caracterizada por las apreciaciones jocosas de temas variados y también como tribuna para dirigir sus críticas al régimen gomecista.
Leoncio Martínez contribuyó al redimensionamiento de la publicidad de la primera mitad del siglo XX venezolano, al lograr mediante sus caricaturas una síntesis del mensaje con la caricaturista costumbrista, adaptando al tono de la época y del medio los productos nacionales e importados que se tenían para el momento. En este mismo campo, fue también el primero en hacer publicidad luminosa en algunas esquinas de Caracas, adaptando a una estantería de fondos con instalaciones de bombillos, telas transparentes dibujadas y coloreadas que cambiaba cada mes, logrando así el efecto de luz que se requería. Leo mostró su talento artístico en la realización de los decorados para numerosas obras de teatro, sainetes y zarzuelas de la época (entre los que se destaca en 1914 la escenografía para la zarzuela de un acto y 3 cuadros Alma Llanera, de Rafael Bolívar Coronado y Pedro Elías Gutiérrez). Asimismo, fue creador de revistas musicales como Sin Cabeza (1917), representada en su estreno por Rafael Guinand, El Rey del Cacao (1914) y Nenelisk (1917), y El Conflicto (1917), cuya autoría compartió con Francisco Pimentel y Armando Benítez. También por requerimientos de varias de sus obras, Leoncio Martínez compuso la letra de algunas canciones populares tales como Dama Antañona y La Musa del Joropo. Debido a sus opiniones políticas, Leo fue encarcelado varias veces durante los gobiernos de Juan Vicente Gómez y Eleazar López Contreras. En 1932, Leoncio Martínez publicó una recopilación de sus cuentos bajo el título de Mis otros Fantoches. Sus poesías fueron editadas entre (1943-1944) y una selección de sus dibujos fueron reunidas por Aquiles Nazoa en 1959.

PEDRO EMILIO COLL

Caracas, 12 de julio de 1872
Caracas, 30 de marzo de 1947


Ensayista y periodista. Contribuyó junto a Luis Manuel Urbaneja Achelpohl a la incorporación del modernismo en la literatura venezolana. Fueron sus padres Pedro Coll Otero y Emilia Núñez Márquez. Pariente del poeta Jacinto Gutiérrez Coll. En la Imprenta Bolívar, propiedad de su padre, tuvo contacto en su juventud con algunos de los más importantes escritores de la época. Las narraciones y cuentos infantiles que le relataba su vieja aya Marcolina, despertaron según él mismo, su interés por las letras. La primaria la cursó en el colegio La Paz de Caracas, dirigido por Guillermo Tell Villegas. A los 22 años tras abandonar los estudios universitarios, fundó junto con Luis Urbaneja Achelphol y Pedro César Domínici, la revista Cosmópolis (1894-1895), publicación que es considerada como la iniciadora del movimiento modernista en la literatura venezolana. Entre 1895 y 1907, fue colaborador de El Cojo ilustrado donde publicó una serie de cuentos, entre ellos El diente roto considerado como un clásico del género.
En 1896, publicó su primer libro titulado Palabras, una recopilación de ensayos sobre arte y educación. De 1897 a 1899, se desempeñó como cónsul de Venezuela en Southampton, teniendo a su cargo durante este tiempo la sección "Letras Hispanoamericanas" de la revista Le Mercure de France, editada en París. En julio de 1899, regresa a Venezuela, y al año siguiente, es nombrado director en el Ministerio de Fomento. En 1901, publica otra recopilación de ensayos sobre temas literarios bajo el título de El Castillo de Elsinor. En 1911, fue incorporado como individuo de número de la Academia de la Lengua. Ministro de Fomento en 1913, fue nombrado cónsul general de Venezuela en París en 1915 y luego, secretario de la Legación de Venezuela en Madrid de 1916 a 1924. Entre 1924 y 1926 fue Fiscal de Bancos y senador por el estado Anzoátegui, hasta que en este último año le toca asumir la presidencia del Congreso Nacional. En 1927, aparece La escondida senda, título que representa su tercera recopilación de ensayos, esta vez de carácter histórico. Trabajó como inspector de consulados en Europa de 1927 a 1933. En el año de 1934 ingresó como individuo de número de la Academia Nacional de la Historia, institución en la que laboró como bibliotecario en 1941. En 1948, fue publicada en forma póstuma su obra El paso errante, la cual era una selección para la Biblioteca Popular Venezolana del Ministerio de Educación.

AQUILES NAZOA

Caracas,17 de mayo de 1920
Autopista Caracas-Valencia, 25 de abril de 1976


Escritor, periodista, poeta y humorista, cuya obra proyecta los valores de la cultura popular venezolana. Nació en la barriada caraqueña de El Guarataro (ubicada en la parroquia San Juan), en el seno de una familia de escasos recursos económicos. Fueron sus padres Rafael Nazoa, jardinero y Micaela González. A los 12 años empieza a trabajar para ayudar a su familia, completando su formación a través del estudio autodidacta. Entre 1932-1934 se desempeñó en múltiples oficios tales como aprendiz de carpintería, telefonista y botones del hotel Majestic de Caracas y empleado de una bodega, hasta que entra a trabajar en el diario caraqueño El Universal hacia 1935; donde trabaja como empaquetador, luego pasa al archivo de clisés y finalmente aprende tipografía y corrección de pruebas. Por este tiempo aprendió a leer el francés y el inglés, lo que le permitió en 1938, obtener un puesto como guía turística en el Museo de Bellas Artes. Durante este período fue enviado como corresponsal de El Universala Puerto Cabello, donde colabora en el diario El Verbo Democrático. Un artículo suyo en el que critica la indolencia de las autoridades locales en la erradicación de la malaria, le acarrea una demanda del Concejo Municipal de Puerto Cabello y su posterior encarcelamiento en 1940.
Luego de ser liberado regresa a Caracas, donde ingresa a trabajar en la emisora Radio Tropical y mantiene en El Universal una columna titulada «Por la misma calle». Durante este tiempo es incorporado al diario Últimas Noticias, comenzando a publicar sus poemas humorísticos en la sección «A punta de lanza», firmada con el seudónimo «Lancero». También en este período se incorpora al semanario satírico El Morrocoy Azul donde desarrolla sus dotes como humorista, publicando con el seudónimo de «Jacinto Ven a Veinte», sus poemas Teatro para leer. A partir de agosto de 1943, empieza a colaborar en el diario El Nacional. En 1945, aparece en Caracas su libro El transeúnte sonreído. Durante estos años, colabora igualmente en las revistas Élite y Fantoches, la segunda de las cuales dirige por cierto tiempo. En 1948 obtiene el Premio Nacional de Periodismo en la especialidad de escritores humorísticos y costumbristas. 2 años después aparecen sus libros El Ruiseñor de Catuchey Marcos Manaure, idea para una película venezolana, con prólogo de Juan Liscano. En 1953, el Morrocoy Azul pasa al control del gobierno, lo que ocasiona que Aquiles Nazoa y otras periodistas colaboren con la revista humorística El Tocador de las señoras.Sin embargo, al hacerse más difícil la situación política, Nazoa decide marchar al exilio (1955-1958).
De regreso a Caracas, colabora en la revista Dominguito, fundada en febrero de 1958 por Gabriel Bracho Montiel y en marzo de 1959, crea junto a su hermano Aníbal la publicación humorística, Una señora en apuros; de la que sin embargo no llegaron a salir sino unos pocos números. Una situación similar aconteció con El fósforo, aparecido en noviembre de 1960, en el cual su nombre encabezaba la lista de los editores; en definitiva tanto ésta última revista como Dominguito fueron clausuradas por las autoridades gubernamentales a fines de 1960. Ese mismo año, aparece en Caracas su libro de poemas Caballo de manteca y, a partir de ese momento, sus obras dentro del género poético (ediciones, reediciones, antologías) se hacen más abundantes y son recogidas en la compilación Humor y amor de Aquiles Nazoa, publicada en 1970. Además de sus obras relacionadas con la poesía, Nazoa produjo trabajos en prosa que incluyen especialmente su ensayo de 1961, Cuba, de Martí a Fidel Castro; Caracas, física y espiritual (Caracas, 1967), que ganó ese mismo año el Premio Municipal de Literatura del Distrito Federal y trabajos de crítica de arte (Mirar un cuadro, Humorismo gráfico en Venezuela); así como numerosas conferencias de divulgación cultural. También en 1966 publicó una compilación titulada Los humoristas de Caracas. Durante la década de los 70, además de preparar libros como La vida privada de las muñecas de trapo, Raúl Santana con un pueblo en el bolsillo y Leoncio Martínez, genial e ingenioso(publicado después de su muerte), dicta charlas y conferencias, mantiene un programa de televisión titulado Las cosas más sencillas y proyecta la formación de un grupo actoral que pusiera en práctica el «Teatro para leer». Muere en un accidente de tránsito en la autopista Caracas-Valencia. En su memoria se creó por proposición de Pedro León Zapata, la cátedra libre de humorismo «Aquiles Nazoa», inaugurada el 11 de marzo de 1980.

ALBERTO ADRIANI

Zea (Mérida), 14 de junio de 1898
Caracas, 10 de octubre de 1936


Economista, escritor y político venezolano, durante el gobierno de Eleazar López Contreras llevó a cabo una importante reorganización de la Hacienda Pública Nacional. Fueron sus padres José Adriani y María Mazzei, inmigrantes italianos que llegaron a nuestro país en 1894. Los estudios primarios los realizó en el instituto Santo Tomás de Aquino de su ciudad natal y en Mérida cursó el bachillerato. En 1918, se trasladó a Caracas para comenzar su carrera de derecho en la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela. Sin embargo, en 1921 abandonó los estudios y se fue a Nueva York para asistir a la inauguración de la estatua del Libertador y de allí viajó a Europa radicándose en Ginebra donde se doctoró en economía y en ciencias sociales. Luego de esto fue nombrado cónsul de Venezuela y durante 3 años, fue secretario de la delegación de nuestro país en la Sociedad de las Naciones. En 1925, viajó a Londres donde se mantuvo hasta 1928, año en el que se trasladó a Washington por una invitación de Esteban Gil Borges, ex canciller venezolano, quien desempeñaba el cargo de subdirector de la Unión Panamericana. Por ese entonces Adriani fue designado primer jefe de la División de Cooperación Agrícola de dicho organismo internacional, tocándole dirigir su Boletín, y colaborar en la preparación de la I Confederación Interamericana de Agricultura.
En 1931, regresó a Venezuela estableciéndose en Zea, donde colaboró con sus padres en las labores agrícolas a los que ellos se dedicaban. El 30 de diciembre de 1935 volvió a Caracas y el 1de marzo de 1936 el presidente Eleazar López Contreras lo designó ministro de Agricultura y Cría. Al frente de este ministerio, llevó a cabo la transformación del Banco Agrícola y Pecuario en una institución que protegiera la agricultura, especialmente mediante el otorgamiento de créditos. De allí que promulgara un decreto el 21 de marzo de 1936 en el que se organizaba y centralizaba el crédito agrícola nacional. Además de esto, por ese tiempo fundó la revista El Agricultor Venezolano,publicación que aún circula. También participó en la fundación del movimiento político ORVE (1.3.1936) y en la elaboración de sus estatutos y se desempeñó como miembro de la secretaría política de dicha organización. El 29 de abril de 1936, fue nombrado ministro de Hacienda a los fines de reorganizar la Hacienda Pública Nacional: el 20 de mayo, creó la Subcomisión de Estudios de Legislación Fiscal que elaboró varios proyectos de la ley aprobados algunos por las cámaras legislativas, entre los que destacaban el de la Ley de Arancel de Aduanas, el de la Ley sobre varios ramos de la renta nacional y el de la Ley de Cigarrillos, ésta última no fue aprobada por el Congreso pero después en la Ley Orgánica de la Hacienda Nacional. Fue colaborador de la revista de la revista Cultura Venezolana y del Boletín de la Cámara de Comercio de Caracas. La mayor parte de sus artículos analizaban el área agrícola y monetaria de Venezuela, así como también de la economía cafetera. En su obra póstuma Labor venezolanista, han sido compilados algunos de sus ensayos más importantes. Un distrito del estado Mérida lleva en su nombre en su honor.


CARLOS IRAZÁBAL

Zaraza, 14 de agosto de 1907
Caracas, 07 de diciembre de 1985


Abogado, diplomático, escritor y político. Figura como uno de los activistas de izquierda que en Colombia suscribieron el llamado Plan de Barranquilla (1931). Fueron sus padres Carlos Irazábal Pérez y Enriqueta Tirado. La primaria la realizó en Zaraza. En 1919 se trasladó con su familia a Caracas, cursando bachillerato en el Colegio Salesiano y en el Liceo Caracas. Ingresó a la Universidad Central de Venezuela para cursar derecho. Participó en los sucesos de febrero de 1928 durante la Semana del Estudiante, por lo que fue apresado junto con algunos de sus compañeros y enviado al castillo de Puerto Cabello donde permaneció por un tiempo. Luego, con motivo del alzamiento del Cuartel del Cuño en abril de ese año, cuyo jefe fue el capitán Rafael Alvarado Franco, se le detuvo en Barquisimeto siendo recluido en el castillo de “Las Tres Torres” y luego fue trasladado al castillo de Puerto Cabello. En 1930, tras su liberación retomó los estudios de derecho, los cuales culminó al año siguiente. En 1931, fallecido su padre, quien había sido detenido y encarcelado en el castillo de Puerto Cabello, decidió marcharse de Venezuela.
Encontrándose en Barranquilla (Colombia), entró en contacto con otros líderes políticos exiliados como Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Ricardo Montilla y Manuel Felipe Rúgeles. Después de 6 meses en el hermano país, decidió partir hacia Trinidad, donde coincidió con Miguel Otero Silva. Posteriormente se radicó en España, país en el que estaba residenciada su familia y en el que mantuvo relaciones con muchos exiliados e intervino en actos organizados en contra del régimen del general Juan Vicente Gómez. En 1936, regresó a Venezuela y se dedicó a la actividad política. Durante este tiempo ingresó al Partido Revolucionario Progresista (PRP) organización de tendencia marxista, y estuvo vinculado a la Organización Venezolana (ORVE), fundada por Rómulo Betancourt con la finalidad de unificar a los partidos políticos de carácter progresista que hacían oposición al régimen del general Eleazar López Contreras. En 1937 fue expulsado del país junto con un grupo de dirigentes políticos considerados comunistas por el gobierno de López Contreras. Después de una breve estadía en México regresó clandestinamente a Venezuela, siendo descubierto y recluido en el castillo de San Carlos, primero, y en el castillo de Puerto Cabello después. Al poco tiempo fue liberado y deportado de nuevo a México en donde estuvo hasta principios de los años 40. De regreso al país retomó la actividad política y ejerció como abogado. En 1941 fundó junto con Francisco “Kotepa” Delgado y Miguel Otero Silva el semanario humorístico El Morrocoy Azul. En 1944 el presidente Isaías Medina Angarita lo designó miembro de la Comisión Preparatoria de la Ley de Reforma Agraria. En enero de 1945 resultó electo diputado al Congreso Nacional por el Distrito Federal, representando al partido Unión Popular Venezolana (UPV), agrupación de orientación comunista que apoyaba al presidente Medina Angarita; ese mismo año fue designado miembro del Consejo Supremo Electoral. Derrocado el gobierno de Medina se dedicó al ejercicio del periodismo y al trabajo en la empresa privada. En 1958, tras la restauración de la democracia, fundó junto Alejandro Hernández, Raimundo Aristiguieta y Luis Hernández Solís, la Asociación Pro-Venezuela, organismo del cual fue vicepresidente ejecutivo. Entre 1959 y 1982 se desempeñó en la carrera diplomática, ocupando los siguientes cargos: cónsul general de Venezuela en Ámsterdam, embajador plenipotenciario en Holanda, y embajador en Trinidad y Tobago, y República Dominicana. Tras su jubilación como diplomático se dedicó a la actividad privada, siendo asesor de la presidencia de Alimentos Margarita. Como escritor, Irazábal fue autor de 2 libros, Hacia la democracia (1939) y Venezuela esclava y feudal (1961), en las que hace, por primera vez, un análisis de la historia de Venezuela desde una perspectiva marxista, constituyendo el inicio de lo que será una corriente de interpretación sistemática de la realidad venezolana en la cual se utilizan las categorías del materialismo histórico para explicar los problemas económicos y políticos de la sociedad venezolana.

CÉSAR ZUMETA

San Felipe, 1860
París, 28 de agosto de 1955


Escritor, periodista, diplomático y político. Figura como uno de los ideólogos del régimen de Juan Vicente Gómez. Abandonado por sus padres fue criado por Tomasa Zumeta de Foxerost. La educación secundaria la realizó en el colegio Santa María. En la Universidad Central de Venezuela donde ingresó para estudiar derecho, tuvo su primer contacto con la doctrina positivista. No obstante, no concluye la carrera debido a su expulsión del país en 1883 debido a su oposición al gobierno de Antonio Guzmán Blanco, la cual expresó en artículos publicados en el periódico El Anunciador del cual fue fundador junto con Teleóforo Silva Miranda. En 1884 regresa a Venezuela encontrándose en el poder Joaquín Crespo, pero al hacer críticas a su gobierno es expulsado de nuevo, esta vez con destino a Nueva York. En la capital estadounidense ejerció el periodismo, escribiendo en la revista La América (1884-1889), junto a personajes de la talla de José Martí y Juan Antonio Pérez Bonalde.
En 1890, regresa al país por invitación del presidente Raimundo Andueza Palacio y asume la dirección del periódico El Pueblo. Al año siguiente fue designado director de El Universal, siendo también cofundador y colaborador de La Revista Universal Ilustrada. Sin embargo, las presiones ejercidas por el nuevo presidente Joaquín Crespo sobre la prensa, lo obligan a marcharse a Estados Unidos. En este país dirigió la Casa Editorial Hispanoamericana en 1894. Entre 1894 y 1895 permanece en el país, participando en la fundación de la revista Cosmópolis, tras lo cual volvió al extranjero. De este período datan sus escritos más difundidos, en especial El continente enfermo (1899) y La ley del cabestro (1902), así como los textos recogidos bajo los siguientes títulos: Escrituras y lecturas (1899), Tiempo de América y Europa (1889-1916) y Las potencias y la intervención en Hispanoamérica (1889-1908). En 1901, tras regresar al país es nombrado senador por el estado Bermúdez. En 1902, ante el bloqueo de las costas venezolanas por potencias extranjeras, colabora estrechamente con el presidente Cipriano Castro, quien nombrándolo cónsul general en Inglaterra le encarga, junto con el publicista español Luis Bonafoux, cambiar la imagen de Venezuela en Europa. No obstante, diferencias con el régimen castrista le hacen romper con él y pasarse a la oposición.
En 1908, regresa a Venezuela tras la toma del poder por parte de Juan Vicente Gómez. Dentro del régimen gomecista ocupó diversos cargos y funciones tales como: en 1910, representa al presidente Gómez en la conmemoración del centenario de la independencia de Argentina; en 1911, dirige la organización y celebración del Congreso de Municipalidades; en 1913, se desempeña como director de Política del Ministerio de Relaciones Interiores y en 1914, es titular de dicho despacho ejecutivo. Asimismo, desde 1915 hasta 1932, permaneció en el exterior desempeñando labores diplomáticas, siendo una de las más importantes la representación de Venezuela ante la Sociedad de las Naciones, cuyo Consejo y Asamblea llegó a presidir en 1930. En términos generales, la contribución de Zumeta a la dictadura de Gómez no se limitó al desempeño de cargos públicos, sino al hecho de convertirse en uno de sus principales justificadores, al esgrimir la famosa bandera del "Orden y Progreso". En relación a lo literario, Zumeta es considerado como uno de los autores que a fines del siglo XIX, abren el camino al movimiento modernista y al cosmopolitismo en Venezuela. Individuo de número de la Academia Nacional de la Historia, se incorporó a esta institución el 3 de junio de 1932. Al igual que otros personajes de nuestra historia estuvo vinculado a la masonería, siendo Masón en grado 33 y gran maestro de la Gran Logia de la República de Venezuela entre 1913 y 1915. Aunque falleció en París el 28 de agosto de 1955, sus restos fueron repatriados al poco tiempo.

DAVID LOBO

Puerto Cabello, 21 de mayo de 1861
Caracas, 22 de abril de 1924


Médico cirujano, obstetra, profesor universitario y escritor. Cofundador de la Sociedad Médica de Caracas y su presidente (1920). Fueron sus padres David Lobo y Clara Señor. Cursó estudios primarios y secundarios en los colegios Villegas y Santa María de Caracas, respectivamente. En 1880 ingresó en la Universidad Central de Venezuela donde recibió el título de doctor en ciencias médicas el 10 de octubre de 1886. Por este tiempo contrajo nupcias con Inés Pardo Monsanto. Recién graduado, ejerció la profesión en Caracas hasta 1892. Nombrado secretario de la Legación de Venezuela en Washington, revalidó su título en esa ciudad (1893) y recibió el doctorado en ciencias médicas el 4 de mayo de 1893. Luego de esto en 1898 se residenció en Londres. Al regresar al país en 1900, actuó sucesivamente como internista, ginecólogo, partero y cirujano general, estableciéndose en Caracas donde instaló una clínica con servicio de hospitalización.
En 1908 se desempeñaba como director del hospital Vargas en donde ejerció el cargo de jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia. Profesor universitario, regentó las cátedras de Fisiología e Higiene, Terapéutica y Medicina Legal, Ginecología, Obstetricia y Clínica Obstétrica en la Universidad Central de Venezuela. En 1915, dirigió la Escuela de Medicina que, con carácter privado sustituyó luego la respectiva facultad de la Universidad Central de Venezuela cuando esta fue clausurada en 1912. Lobo figura como el primer médico que 1919 práctico en Venezuela las reacciones de Abderhalden y Toman para el diagnóstico biológico del embarazo. Fue cofundador del Colegio de Médicos de Venezuela (1902) y de la Academia Nacional de Medicina (1904), que presidió entre 1918 y 1920, y rector de la Universidad Central de Venezuela desde 1922 hasta su muerte. Además de su profesión como médico, Lobo fue senador por el estado Bolívar en 1922 y ocupó la presidencia del Congreso Nacional. Autor de unos 100 trabajos de índole científica, publicó también diversos ensayos sobre el estado intelectual de Venezuela y acerca del panorama político.

ELOY GUILLERMO GONZÁLEZ

Tinaco, 25 de junio de 1873
Caracas, 17 julio de 1950


Escritor, ingeniero, periodista, pedagogo, historiador y político. Fueron sus padres el general Eugenio Mariano González y Ramona Padilla. Realizó estudios de primaria en el colegio Bolívar de Tinaco, y en la Escuela Federal que dirigía en la esquina El Hoyo, en Caracas, Gaspar González. En Valencia, frecuentó las aulas del colegio Carabobo, donde cursó el bachillerato; en esta ciudad, se inicia en 2 actividades que cultivó a lo largo de su existencia: el periodismo y la pedagogía. En este sentido, colabora en la prensa local y funda en 1889, junto con Rafael Tovar, El Estudiante, en cuyas páginas publica sus primeros trabajos; y dicta clases el propio colegio Carabobo, a los alumnos de cursos inferiores, lo mismo que el colegio Ramírez. Concluidos sus estudios de secundaria, se traslada a Caracas, donde emprende su formación universitaria, obteniendo en 1894 el título de ingeniero civil, profesión que prácticamente no ejerció. En 1891, había publicado su primer libro, Estudios; en 1892, ingresa en el cuerpo docente de la Escuela Politécnica, dirigida en ese entonces por Luis Espelozín. En ella regentó la cátedra de Historia Universal y de Historia de Venezuela.
Gracias a Arístides Rojas, se convirtió en colaborador del diario La Opinión Nacional. En 1894 polemiza sobre literatura venezolana con el académico Julio Calcaño, al asumir la defensa de jóvenes literatos, como José Gil Fortoul, Lisandro Alvarado y Luis López Méndez, a quienes considera injustamente tratados por Calcaño; sus artículos se publican en las columnas de El Republicano, diario político que dirigía y redactaba el periodista Luis Ramón Guzmán; esta polémica dio fama a su nombre y le abrió las puertas de la revista El Cojo Ilustrado, de la cual llegó a ser asiduo colaborador y uno de sus redactores. En 1895, fue nombrado secretario del Centro Científico-Literario de Caracas, lugar donde comparte responsabilidades con Manuel Revenga, Alberto Smith, Nicomedes Zuloaga, César Zumeta, Andrés Mata, Pedro Emilio Coll y otros. En los inicios de 1896, viaja hacia las naciones meridionales, investido con el cargo de secretario de la Legación venezolana en Brasil y luego como correo de gabinete en los gobiernos del sur. En 1897, regresa al país y le trae al presidente Joaquín Crespo, un contrato para surtir de ganado en pie a los estados del norte de Brasil. Luego de esto vuelve a su labor periodística y es nombrado director de Telégrafos del Ministerio de Fomento, empleo que dejó de ocupar tras la muerte del general Crespo en el combate de La Mata Carmelera (1898).
En septiembre de 1898, entabló amistad con el general Cipriano Castro quien había venido de los Andes a entrevistarse con el presidente Ignacio Andrade; Castro lo puso en conocimiento de sus intenciones revolucionarias y lo invitó para que le prestase apoyo, mediante contactos con la gente de Cojedes predispuesta a la guerra. En este sentido, González viajó a su tierra natal y reunió voluntarios que pronto se sumarán al ejército invasor. Triunfante la Revolución Restauradora (octubre de 1899), González es llamado a ocupar la Secretaría general de la Presidencia de la República. A González se le atribuye la redacción de la proclama del 9 de diciembre de 1902, emitida con motivo de la agresión de la armada anglo-alemana contra el puerto de La Guaira y que empieza con la célebre frase: “... La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria...” En 1905, ingresa al cuerpo docente de la Universidad Central de Venezuela, donde regenta la cátedra de Anales Patrios. Ocho de estas lecciones son publicadas, en 1907, en los Anales de dicha institución. Su vasta producción literaria se encuentra en diversos periódicos y revistas: El Constitucional, Atenas, Venezuela Contemporánea, Actualidades, El Nuevo Diario, Cultura Venezolana, Sagitario, Élite, Billiken, Arte y Labor, El Heraldo, La Esfera, El Universal, etc. Fue senador por el estado Cojedes (1929). Su trayectoria de educador abarcó más de 50 años, Cuando fue jubilado en 1941, regentaba la cátedra de Historia y Geografía de Venezuela (2° año) en el Instituto Pedagógico de Caracas, y la de Historia Interpretativa Documental de Venezuela, en la Escuela Normal. Su preocupación educativa y su vocación de historiador están igualmente presentes en su libro Instrucción cívica y en los 3 tomos de su Historia de Venezuela. Fue individuo de número de la Academia Nacional de la Historia (16.5.1909) y de la Academia Venezolana de la Lengua (16.11.1932).

ERNESTO SILVA TELLERÍA

Coro, 17 de febrero de 1907
Caracas, 04 de enero de 1985

                                                                        
Abogado, escritor y dirigente político. Figura entre los civiles que tomaron parte en el alzamiento militar que se produjo el 7 de abril de 1928 en contra del régimen de Juan Vicente Gómez. Su padre era el general Ernesto Silva Garcés. En 1924 se graduó de bachiller en el Colegio Federal de Coro y al año siguiente ingresó a la Universidad Central de Venezuela, para cursar estudios de derecho. Tuvo una activa participación en los sucesos de la Semana del Estudiante en febrero de 1928, así como en el alzamiento del cuartel San Carlos (7.4.1928), por lo que sufre prisión en la Policía de Caracas y en el castillo Libertador de Puerto Cabello. En 1932 fue confinado a Coro y luego a Mérida donde prosigue sus estudios universitarios; poco antes de morir Juan Vicente Gómez se le permite el reingreso a la Universidad Central de Venezuela. Dirige en 1936 el periódico Acción Estudiantil de la Federación de Estudiantes de Venezuela. Ese mismo año se gradúa en la Universidad Central de Venezuela con la tesis Venezuela, ¿república democrática?: proyecciones constitucionalidad venezolana.
A partir de 1936, entra de lleno a la actividad política al incorporarse al Partido Republicano Progresista (PRP), organización de izquierda; siendo detenido en 3 oportunidades, la ultima de ellas en diciembre de 1936, acusado de ofensas al Ejército Nacional. No obstante, en agosto de 1937, la Corte Suprema declaró la nulidad del juicio, lo que no impidió que fuera expulsado del país, residenciándose en México donde permaneció hasta 1942. A su regreso a Venezuela, se integra al movimiento comunista, formando parte de la dirección nacional del partido, dirigiendo sus órganos de prensa El Popular y Aquí Está, así como las agrupaciones electorales Unión Municipal (1941) y Unión Popular Venezolana (1944). Durante el régimen perezjimenista sufre 2 cortas prisiones (1950) y un breve exilio en México (1951). Al regresar de nuevo al país de dedica a su actividad profesional. Fue miembro directivo del Instituto de Derecho Social desde su fundación en 1958. En 1960, publica un poemario titulado Tierra parda. También por este tiempo fue director general de la Biblioteca de Autores y Temas Falconianos, y conjuez de la Corte Superior del Trabajo del Distrito Federal.

ESTEBAN GIL BORGES

Caracas, 1879
Caracas, 03 de agosto de 1942


Político, diplomático, escritor y profesor universitario. Graduado de abogado y doctor en ciencias políticas en la Universidad Central de Venezuela (1898), ingresó al servicio exterior venezolano como abogado de la comisión de frontera con la República de Colombia. Catedrático de historia del derecho en la Universidad Central y presidente de la Corte Suprema de Justicia del Distrito Federal, fue secretario y consejero de la Legación de Venezuela en París y encargado de negocios en Madrid (1910-1918). Regresó a Caracas para ejercer la Consultoría Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores y desde ese cargo pasó, en enero de 1919, a ser canciller de la República.
En 1921, fue enviado a Nueva York en representación del gobierno venezolano, para asistir a la inauguración de la estatua de Simón Bolívar. Intrigas levantadas en su contra, particularmente en el círculo que rodeaba a José Vicente Gómez, el hijo del general Juan Vicente Gómez, tomaron como pretexto el hecho de que Gil Borges, en su discurso inaugural ante la estatua de Bolívar, no nombró ni una sola vez al general Gómez, para desacreditarlo y obligarlo a renunciar (7.7.1921). Tras abandonar su cargo como canciller, Gil Borges se trasladó a Nueva York donde colaboró en las actividades del escritorio jurídico Breckinrigde & Long; pasando después a la Unión Panamericana en Washington, que lo nombró bibliotecario y posteriormente, director asistente, puesto que ejerció hasta marzo de 1936.
En 1933, por iniciativa de Caracciolo Parra Pérez, apoyada por el canciller Pedro Itriago Chacín, Gil Borges fue propuesto por Venezuela, sin éxito, para ocupar uno de los cargos de magistrado en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. A partir de su separación del Gobierno, se le consideró entre los adversarios del régimen de Juan Vicente Gómez y por esa razón su nombre apareció vinculado varias veces a algunos planes revolucionarios de la época, como un posible sucesor de Gómez en caso de la muerte o derrocamiento de éste. A su regreso a Venezuela en marzo de 1936, fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores por el presidente Eleazar López Contreras y le correspondió como tal ejecutar una importante labor diplomática orientada primero a la defensa de los productos venezolanos de exportación en los mercados europeos y después, a la preparación del país para la guerra que se avecinaba, la cual estalló en 1939; en este último aspecto, organizó una extensa participación de Venezuela en numerosa asambleas y conferencistas internacionales entre los cuales puede mencionarse la Conferencia de Buenos Aires para la consolidación de la Paz (1936); la VII Conferencia Interamericana de Lima (1938) y la Primera Reunión de Consulta de los Cancilleres Americanos en Panamá (1939). Asimismo, Gil Borges fue el encargado de negociar el Tratado de Límites con Colombia que firmó Venezuela en marzo de 1941 y mediante el cual se dio por terminada la controversia sobre límites entre ambos países. Su sucesor en el cargo, Caracciolo Parra Pérez, lo designó asesor general de la Chancillería. Gil Borges perteneció a la Academia Venezolana de la Lengua (1916) y fue individuo de número fundador de la Academia de Ciencias Políticas (1915).

JOSÉ LADISLAO ANDARA

Coro, 27 de junio de 1864
Caracas, 01 de septiembre de 1922


Escritor, periodista y político falconiano. En 1885 se graduó de bachiller en filosofía en su Coro natal, ciudad en la que también estudió primaria. Fundador y redactor del periódico político El Coriano (1888), dirige luego la publicación literaria La Primavera. Asimismo, fue redactor del diario La Industria, decano de la prensa coriana, preside varias veces la Junta de Instrucción Pública del Estado Falcón, iniciando la formación de la Sociedad Científica y Literaria cuya presidencia asume. En 1892 en Coro, se une a las filas de la Revolución Legalista bajo las órdenes del general León Colina, quien lo nombra delegado para celebrar un armisticio con las tropas gubernamentales en Sabanas Altas.
Director de El Diario de Caracas (1896), fue colaborador de El Cojo Ilustrado y diputado principal por el Estado Falcón entre 1898 y 1899. Al poco tiempo del triunfo de la Revolución libertadora (1899), se opuso al gobierno de Cipriano Castro, por lo que tuvo que exiliarse en Curazao (1901), desde donde analiza los acontecimientos históricos y políticos del país en sus libros y folletos En defensa de la causa liberal (1903), Patria y libertad (1903), La evolución social y política de Venezuela (1904) y De política e historia (1904). En 1908 tras la caída de Castro regresa al país, siendo designado al año como secretario de la Cámara del Senado. Durante el gobierno de Juan Vicente Gómez, fue nombrado enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Venezuela en Bolivia (1910), Perú (1910-1911), Ecuador (1911) y Cuba (1911-1912), en donde además concurrió como secretario del Congreso Boliviano que se reunió en La Habana en 1911. El 7 de abril de 1912 es electo individuo de número de la Academia Nacional de la Historia, incorporándose a la misma el 14 de julio de 1918. En 1913 es designado ministro de Relaciones Exteriores y en 1922 ministro de Instrucción Pública. En términos generales, la obra de Andara es enmarcada por los historiadores dentro de la corriente positivista venezolana.

1 comentario:

  1. Realmente una extraordinaria labor investigativa y una muy, pero muy buena fuente de información sobre escritores venezolanos, me encuentro fascinada con este material. Felicitaciones

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